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sábado, 11 de enero de 2025

Transdisciplinareidad - Miguel Martínez M.

Conceptualización de la Transdisciplinariedad

Introducción

La vida personal, social e institucional, en el mundo actual, se ha vuelto cada vez

más compleja en todas sus dimensiones. Esta realidad ha hecho más difíciles los

procesos metodológicos para conocerla en profundidad, conocimiento que

necesitamos, sin alternativa posible, para lograr el progreso de la sociedad en que

vivimos. De aquí ha ido naciendo, en los últimos 25 ó 30 años, una gran diversidad

de métodos, estrategias, procedimientos, técnicas e instrumentos, sobre todo en

las Ciencias Humanas, para abordar y enfrentar esta compleja realidad. Estos

procesos metodológicos se conocen hoy día con el nombre general de

Metodologías Cualitativas, y han sido divulgados en un alto número de

publicaciones, que van desde unos 400 libros hasta más de 3500 publicaciones

parciales (capítulos de libros y artículos de revistas). Estas orientaciones

metodológicas tratan de ser sensibles a la complejidad de las realidades de la

vida moderna y, al mismo tiempo, estar dotadas de procedimientos rigurosos,

sistemáticos y críticos, es decir, poseer una alta respetabilidad científica.

Igualmente, a lo largo del siglo XX, hemos vivido una transformación radical del

concepto de conocimiento y del concepto de ciencia. Estamos llegando a la

adopción de un nuevo concepto de la racionalidad científica, de un nuevo

paradigma epistemológico. El modelo científico positivista –que imperó por

más de tres siglos– comenzó a ser cuestionado severamente a principios del siglo

xx por los físicos y por los psicólogos de la Gestalt, luego, más tarde –en la

segunda década– por los lingüistas, y finalmente –en los años 30, 40, 50 y, sobre

todo, en los 60– por los biólogos y los filósofos de la ciencia. Todos, unos tras

otros, fueron manifestando su insatisfacción con la racionalidad lineal,

unidireccional, y viendo, poco a poco, la necesidad de reemplazar el modelo

axiomático de pensar, razonar y demostrar, con su ideal puro lógico-formal, o

lógico-matemático, con una lógica que diera cabida a la auténtica y más empírica

realidad del mundo en que vivimos y con el que interactuamos, de un mundo

donde existen inconsistencias, incoherencias lógicas y hasta contradicciones

conceptuales. Ésta es la tesis básica que defienden las diferentes orientaciones

postpositivistas (postestructuralistas, desconstruccionistas, postmodernistas,

etc.), las cuales consideran insostenible todo modelo reduccionista, y la

necesidad de sustituirlo por un modelo sistémico en consonancia con la

complejidad de las realidades del mundo actual.

Esta línea de reflexión ha exigido la creación de términos nuevos y, entre ellos,

está jugando un papel clave el de "transdisciplinariedad". Pero, ¿qué

entendemos exactamente con el mismo? En efecto, "más allá de", o "a través de"

(trans) las disciplinas conocidas puede haber muchas cosas, y necesitamos saber

a cuáles nos referimos si deseamos comunicarnos y entendernos. Por otro lado, la

semántica, como también la etimología, pueden tener "cierto derecho" a

imponernos un determinado significado de los términos, pero sabemos que, en

definitiva, es la pragmática, es decir, el "uso" de los términos y, a veces, contra

toda lógica, el que termina jugando el papel principal en la comunicación.

El "movimiento" intelectual y académico denominado "transdisciplinariedad" se ha

desarrollado mucho en los últimos 15 años; este movimiento desea ir "más allá" no

sólo de la uni-disciplinariedad, sino también, de la multi-disciplinariedad (que

enriquece una disciplina con los saberes de otra) y de la inter-disciplinariedad

(que lleva, incluso, el orden epistémico y metodológico de una a otra). Aunque la

idea central de este movimiento no es nueva (Piaget la proponía ya en los años 70

como una "etapa nueva" del conocimiento), su intención es superar la parcelación

y fragmentación del conocimiento que reflejan las disciplinarias particulares y

su consiguiente hiperespecialización, y, debido a esto, su incapacidad para

comprender las complejas realidades del mundo actual, las cuales se distinguen,

precisamente, por la multiplicidad de los nexos, de las relaciones y de las

interconexiones que las constituyen.

1. Dificultades del proceso conceptual

Si indagamos en el fondo de los problemas que plantean la naturaleza y función

del método, siempre nos encontramos con el famoso rompecabezas socrático:

"¿cómo te las arreglarás para buscar aquello cuya naturaleza ignoras

absolutamente?, ¿cuál es, entre las cosas que no conoces, la que te propondrás

buscar?" (Menón, 80, D).

Por cualquier lado que comencemos, siempre lo haremos confiando o teniendo

fe en algunas ideas o pensamientos que nos producen cierta "satisfacción

intelectual", como la llama Braithwaite (1965). Nuestra mente, sencillamente, no

puede comenzar a trabajar de otra forma. Ésta es la base y el cimiento primario de

todo el edificio de la ciencia que construyamos y, asimismo, a ella regresa en todo

proceso de prueba, demostración o validación. Como vemos, es una base

personal y subjetiva, y valdrá tanto como nuestra capacidad intuitiva o nuestra

perspicacia y agudeza intelectual.

Los prefijos trans, post, meta y otros, frecuentemente, no son más que

"comodines" intelectuales que nos facilitan el uso de un concepto sin mayores

especificaciones: en "post-modernismo", se usa el post como adverbio temporal

para indicar algo que, simplemente, vino "después" del modernismo; en "metafísica",

Aristóteles comenzó a usar el "meta" para indicarle a un alumno que

buscara un libro (un rollo de papiro o pergamino), por ej., sobre Parménides, que

él solía colocar en su gran biblioteca "después" (adverbio local) de los libros de

Física (metá-physiká). El origen de los términos, a veces, tienen inicios hasta

cómicos, como le pasó a Roentgen con los "Rayos X", que los llamó así porque

eran una "incógnita" y no sabía qué nombre darle a esas "extrañas ondas" que le

aparecieron en su trabajo; o a Freud, que sí se atrevió a ponerle el nombre de

"histeria" a un conjunto de síntomas especiales que observaba en ciertas damas y

que creía ligados "al útero", porque en griego útero se dice hystéra; más tarde

observó que también los varones padecían el mismo síndrome, y se dio cuenta

que había "metido la pata" al escoger el nombre; pero así se quedó. En la historia

de la ciencia abundan las anécdotas de esta naturaleza, de tal modo que tenemos

que estar atentos al buscar el significado de las palabra por su origen etimológico.

Otro aspecto de máxima relevancia a la hora de precisar conceptos, es el uso

continuo que nuestro aparato cognoscitivo hace de las analogías y metáforas.

Pudiéramos decir que es incapaz de trabajar sin ellas. Pensemos tan sólo en el

uso que hacemos de las analogía "espacial": decimos que fulano tiene un "alto"

cargo, que a mengano se le "cayó" el negocio, que zutano tiene "bajos" ingresos,

o que tiene una mente "aguda", "amplia" u "obtusa", un pensamiento "profundo" o

"superficial", una personalidad "recta" o intenciones "torcidas", etc., etc. En todos

estos casos, nuestra mente capta la naturaleza de las cosas desconocidas por

una relación analógica (en este caso, el espacio físico) o por una similitud

estructural con otras que ya conoce. Puede considerarse la inteligencia como la

habilidad de una persona para percibir analogías sucesivas a un nivel siempre

mayor de abstracción. Esto nos recuerda las palabras de Aristóteles: "lo más

grande a que se puede llegar es a ser un maestro de la metáfora: ésta es la marca

del genio".

Son éstas las razones que, aunque, por un lado, nos van facilitando la

comprensión de las realidades que nos rodean, al mismo tiempo, por otro, nos van

complicando las cosas. Ésa es la conciencia que se revela cuando enfrentamos,

por ejemplo, los estudios realizados por pares o tríadas de disciplinas como la

biofísica, la astrobiología, la psicolingüística, las ciencias biopsicosociales, la

psiconeuroinmunología, la inmunofarma-cología y tantas otras, donde percibimos

"interdisciplinariedad" o "transdisciplinariedad".

Nace, entonces, espontánea la pregunta: ¿y por qué el lenguaje natural de uso

cotidiano no puede referirse a sí mismo y aclarar los posibles enredos

conceptuales sin llegar a una situación paradójica? Edgar Morin (1988) trata de

ilustrar esto en el siguiente texto:

"La textura semántica del lenguaje a su manera es hologramática: cuando

hacemos referencia al diccionario de una lengua, vemos que una palabra se

define con otras palabras, que a su vez se definen con otras palabras y,

acercándose cada vez más, la definición de cada palabra implica en sí la mayoría

de las palabras de ese lenguaje. Si leemos un texto, la formación del sentido es un

proceso dialógico-recursivo: las palabras más usuales tienen muchos sentidos

virtuales, dependiendo la precisión del sentido de una palabra en una frase, del

sentido de las palabras que forman parte de la misma frase o el mismo discurso; el

sentido de estas diferentes palabras adquiere forma en función del sentido global

de la frase o discurso, el cual adquiere forma en función del sentido particular de

las diferentes palabras. De este modo, comprendemos la frase a partir del sentido

de las palabras al mismo tiempo que el sentido de las palabras se cristaliza a partir

del que emerge de la frase" (p. 116).

Más adelante, en el sector N. 4, ahondaremos en estas reflexiones, refiriéndonos

ya a la transdisciplinariedad.

2. El problema epistémico

El problema radical que nos ocupa aquí reside en el hecho de que nuestro aparato

conceptual clásico –que creemos riguroso, por su objetividad, determinismo, lógica

formal y verificación– resulta corto, insuficiente e inadecuado para simbolizar o

modelar realidades que se nos han ido imponiendo, sobre todo a lo largo del siglo

XX, ya sea en el mundo subatómico de la física, como en el de las ciencias de la

vida y en las ciencias humanas. Para representarlas adecuadamente necesitamos

conceptos muy distintos a los actuales y mucho más interrelacionados (inter- y

trans-disciplinarios), capaces de darnos explicaciones globales y unificadas.

Esta nueva sensibilidad se revela también, a su manera, en diferentes

orientaciones del pensamiento actual, como la teoría crítica, la condición

postmoderna, la postestructuralista y la desconstruccionista, o la tendencia a

la desmetaforización del discurso, y a un uso mayor y más frecuente de la

hermenéutica y de la dialéctica.

Desde fines del siglo XIX, autores como Dilthey, Weber, Jaspers y otros abordaron

e ilustraron los temas que aquí nos ocupan; pero, quizá, sólo los autores de la

Escuela de Frankfurt (Adorno, Horkheimer, Apel, Marcuse, y, especialmente,

Habermas) se centraron de una manera especial en ellos, estructurando la

llamada "teoría crítica" o "teoría de la acción comunicativa", que pone el

énfasis en la actividad crítica del sujeto durante todo el proceso de atribuir

significado a los "datos". Estos autores quieren ser críticos de los presupuestos

que el científico empírico-positivista no cuestiona: el carácter contradictorio

racional-irracional de la sociedad, la necesidad de situar los hechos en un todo

social para que tengan sentido, la interacción y dependencia entre el objeto de

conocimiento y la manera de ser conocido, etc.

A este respecto, y refiriéndose a la Sociología, precisa muy bien Th.W. Adorno:

"Parece innegable que el ideal epistemológico de la elegante explicación

matemática, unánime y máximamente sencilla, fracasa allí donde el objeto mismo,

la sociedad, no es unánime, ni es sencillo, ni viene entregado de manera neutral al

deseo o a la conveniencia de la formalización categorial, sino que es, por el

contrario, bien diferente a lo que el sistema categorial de la lógica discursiva

espera anticipadamente de sus objetos. La sociedad es contradictoria, y sin

embargo, determinable; racional e irracional a un tiempo; es sistema y es ruptura,

naturaleza ciega y mediación por la consciencia. A ello debe inclinarse el proceder

todo de la Sociología. De lo contrario, incurre, llevada de un celo purista contra la

contradicción, en la más funesta de todas: en la contradicción entre su estructura y

la de su objeto" (en Mardones, 1991: 331).

El espíritu humano no refleja el mundo: lo traduce a través de todo un sistema

neurocerebral donde sus sentidos captan un determinado número de estímulos

que son transformados en mensajes y códigos a través de las redes nerviosas, y

es el espíritu-cerebro el que produce lo que se llama representaciones, nociones e

ideas por las que percibe y concibe el mundo exterior. Nuestras ideas no son

reflejos de lo real, sino traducciones de lo real (Morin, 1984). Las cámaras

siempre registran objetos, pero la percepción humana siempre es la percepción de

papeles funcionales.

El contenido verbal de la vivencia es el concepto, el cual, sin embargo, no agota

los significados potenciales que están presentes en la gran riqueza de la

vivencia. Los conceptos verbales, en cierto modo, cristalizan o condensan el

contenido de la vivencia; por esto, siempre lo reducen, lo abrevian, lo limitan. No

debemos confundir nunca un mapa con el territorio que representa.

Por esto, se necesita una lógica más completa, una lógica de la transformación

y de la interdependencia, una lógica que sea sensible a esa complicada red

dinámica de sucesos que constituye nuestra vida real. Necesitaríamos, para

nuestro cerebro, un nuevo "sistema operativo", un nuevo "software": pero,

notaríamos –como ya señaló Galileo en su tiempo cuando no le comprendían las

ideas heliocéntricas– que para ello "es preciso, en primer lugar, aprender a

rehacer el cerebro de los hombres" (1968: 119).

En efecto, el mundo en que hoy vivimos se caracteriza por sus interconexiones a

un nivel global en el que los fenómenos físicos, biológicos, psicológicos, sociales y

ambientales, son todos recíprocamente interdependientes. Para describir este

mundo de manera adecuada necesitamos una perspectiva más amplia, holista y

ecológica, es decir, en relación con todo lo existente e interdependiente, pues

"todo influye sobre todo"; pero esto no nos lo pueden ofrecer las concepciones

reduccionistas del mundo ni las diferentes disciplinas aisladamente; necesitamos

una nueva visión de la realidad, un nuevo "paradigma", es decir, una

transformación fundamental de nuestro modo de pensar, de nuestro modo de

percibir y de nuestro modo de valorar.

En fin de cuentas, eso es también lo que requiere la comprensión de la naturaleza

humana de cada uno de nosotros mismos, ya que somos un "todo físico-químicobiológico-

psicológico-social-cultural-espiritual" que funciona maravillosamente y

que constituye nuestra vida y nuestro ser. Solamente refiriéndonos al campo

biológico, hablamos de sistema sanguíneo, sistema respiratorio, sistema nervioso,

sistema muscular, sistema óseo, sistema reproductivo, sistema inmunológico y

muchísimos otros sistemas. Imaginemos el alto nivel de complejidad que se forma

cuando todos estos sistemas se interrelacionan e interactúan con todos los otros

de una sola persona formando un supersistema y, más todavía, con el de enteros

grupos sociales. Por esto, el ser humano es la estructura dinámica o sistema

integrado más complejo de todo cuanto existe en el universo.

Ahora bien, ¿qué implicaciones tiene la adopción del paradigma sistémico para

el cultivo de la ciencia y su tecnología? Cambian completamente los cimientos de

todo el edificio científico: sus bases, su estructura conceptual y su andamiaje

metodológíco. Y cualquier área que nosotros cultivemos debiera tener en cuenta y

ser respaldada por un paradigma que las integre a todas.

3. El Paradigma Sistémico

Edgar Morin, en una de sus obras más recientes (1992), señala que

"Por todas partes, se es empujado a considerar, no los objetos cerrados y

aislados, sino sistemas organizados en una relación coorganizadora con su

entorno (...); por todas partes se sabe que el hombre es un ser físico y biológico,

individual y social, pero en ninguna parte puede instituirse una ligazón entre los

puntos de vista físico, biológico, antropológico, psicológico, sociológico. Se habla

de interdisciplinariedad, pero por todas partes el principio de disyunción sigue

cortando a ciegas" (p. 241).

Sin embargo, como dice Beynam (1978), "actualmente vivimos un cambio de

paradigma en la ciencia, tal vez el cambio más grande que se ha efectuado hasta

la fecha... y que tiene la ventaja adicional de derivarse de la vanguardia de la física

contemporánea". Está emergiendo un nuevo paradigma que afecta a todas las

áreas del conocimiento. La nueva ciencia no rechaza las aportaciones de Galileo,

Descartes o Newton, sino que las integra en un contexto mucho más amplio y con

mayor sentido, en un paradigma sistémico.

Ahora bien, bajo el punto de vista ontológico, ¿cómo se nos presenta la realidad,

en general, de nuestro universo?, ¿pueden reducirse los seres que nos rodean a

su dimensión lineal, cuantitativa? Nuestro universo está constituido básicamente

por sistemas no-lineales en todos sus niveles: físico, químico, biológico,

psicológico y sociocultural.

"Si observamos nuestro entorno vemos que estamos inmersos en un mundo de

sistemas. Al considerar un árbol, un libro, un área urbana, cualquier aparato, una

comunidad social, nuestro lenguaje, un animal, el firmamento, en todos ellos

encontramos un rasgo común: se trata de entidades complejas, formadas por

partes en interacción mutua, cuya identidad resulta de una adecuada armonía

entre sus constituyentes, y dotadas de una sustantividad propia que transciende a

la de esas partes; se trata, en suma, de lo que, de una manera genérica,

denominamos sistemas" (Aracil, 1986: 13).

Según el físico Fritjof Capra (1992), la teoría cuántica demuestra que todas las

partículas se componen dinámicamente unas de otras de manera autoconsistente,

y, en ese sentido, puede decirse que "contienen" la una a la otra, que se "definen"

la una con la otra. De esta forma, la física (la nueva física) es un modelo de

ciencia para los nuevos conceptos y métodos de otras disciplinas. En el campo de

la biología, Dobzhansky (1967) ha señalado que el genoma, que comprende tanto

genes reguladores como operantes, trabaja como una orquesta y no como un

conjunto de solistas. También Köhler (para la psicología, 1967) solía decir que

"en toda estructura dinámica (o sistema) cada parte conoce dinámicamente a cada

una de las otras". Y Ferdinand de Saussure (para la lingüística: 1954) afirmaba

que "el significado y valor de cada palabra está en las demás", que el sistema es

"una totalidad organizada, hecha de elementos solidarios que no pueden ser

definidos más que los unos con relación a los otros en función de su lugar en esta

totalidad".

Si la significación y el valor de cada elemento de una estructura dinámica o

sistema está íntimamente relacionado con los demás, si todo es función de todo, y

si cada elemento es necesario para definir a los otros, no podrá ser visto ni

entendido "en sí", en forma aislada, sino a través de la posición y de la función o

papel que desempeña en esa estructura dinámica o sistema.

La naturaleza íntima de los sistemas o estructuras dinámicas, en efecto, su

entidad esencial, está constituida por la relación entre las partes, y no por éstas

tomadas en sí. La relación es una entidad emergente, nueva. El punto crucial y

limitante de nuestra matemática tradicional, por ej., se debe a su carácter

abstracto, a su incapacidad de captar la entidad relacional. La abstracción es la

posibilidad de considerar un objeto o un grupo de objetos desde un solo punto de

vista, prescindiendo de todas las restantes particularidades que pueda tener.

El enfoque sistémico es indispensable cuando tratamos con estructuras

dinámicas o sistemas que no se componen de elementos homogéneos y, por lo

tanto, no se le pueden aplicar las cuatro leyes que constituyen nuestra matemática

actual sin desnaturalizarlos, la ley aditiva de elementos, la conmutativa, la

asociativa y la distributiva de los mismos, pues, en realidad, no son "elementos

homogéneos", ni agregados, ni "partes", sino constituyentes de una entidad

superior; las realidades sistémicas se componen de elementos o constituyentes

heterogéneos, y son lo que son por su posición o por la función que

desempeñan en la estructura o sistema total; es más, el buen o mal

funcionamiento de un elemento repercute o compromete el funcionamiento de

todo el sistema: ejemplos de ello los tenemos en todos los seres vivos (que

mueren al fallarle un órgano vital) y aun en la tecnología, como el estrepitoso

fracaso americano del Challenger o el europeo del Arianne V, debidos,

respectivamente, a una superficie exterior no cuidada o a los "tiempos" de una

computadora. En general, podríamos señalar, como una especie de referente

clave, que la matemática trabaja bien con objetos constituidos por elementos

homogéneos y pierde su capacidad de aplicación en la medida en que éstos son

de naturaleza heterogénea, donde entra en acción lo cualitativo y sus

relaciones.

El gran biólogo Ludwig von Bertalanffy dice que desde el átomo hasta la galaxia

vivimos en un mundo de sistemas, y señaló (en 1972) que para entender

matemáticamente, por ej., los conceptos biológicos de diferenciación, desarrollo,

equifinalidad, totalidad, generación, etc. (todos sistémicos) necesitaríamos unas

"matemáticas gestálticas", en las que fuera fundamental, no la noción de

cantidad, sino la de relación, forma y orden. Hoy en día, ya se han desarrollado

mucho estas matemáticas. Se conocen con los nombres de "matemáticas de la

complejidad", "teoría de los sistemas dinámicos" o "dinámica no-lineal", que

trabajan con centenares de variables interactuantes e intervinientes durante los

procesos con la cuarta dimensión "tiempo". Se trata de unas "matemáticas más

cualitativas que cuantitativas". En ellas se pasa de los objetos a las relaciones, de

las cantidades a las cualidades, de las substancias a los patrones. Su práctica es

posible gracias a los ordenadores de alta velocidad que pueden ahora resolver

problemas complejos, no-lineales (con más de una solución), antes imposibles,

graficar sus resultados en curvas y diagramas para descubrir patrones

cualitativos (sin ecuaciones ni fórmulas), guiados por los llamados "patrones

atractores" (es decir, que exhiben tendencias), (ver Capra, 2003).

El pensamiento sistémico comporta, además, un cambio de la ciencia objetiva a

la ciencia epistémica, es decir, se tiene en cuenta la posición personal del sujeto

investigador, como el físico tiene en cuenta la temperatura previa del termómetro

que usa.

La comprensión de toda entidad que sea un sistema o una estructura dinámica

requiere el uso de un pensamiento o una lógica dialécticos, como veremos más

adelante; no le basta la relación cuantitativo-aditiva y ni siquiera es suficiente la

lógica deductiva ya que aparece una nueva realidad emergente que no existía

antes, y las propiedades emergentes no se pueden deducir de las premisas

anteriores. Estas cualidades no están en los elementos sino que aparecen por las

relaciones que se dan entre los elementos: así aparece la tercera dimensión, que

no se da en ninguno de los ojos por separado; así surgen las propiedades del

agua, que no se dan ni en el oxígeno ni en el hidrógeno solos; así aparece el

significado al relacionarse varias palabras en una estructura lingüística; así

emerge la vida por la interacción de varias entidades físico-químicas, etc.

El principio de exclusión del físico cuántico Wolfgang Pauli, por su parte,

estableció, desde 1925, que las "leyes-sistemas" no son derivables de las leyes

que rigen a sus componentes. Las propiedades que exhibe, por ej., un átomo en

cuanto un todo, se gobiernan por leyes no relacionadas con aquellas que rigen a

sus "partes separadas"; el todo es entendido y explicado por conceptos

característicos de niveles superiores de organización. Y este principio se

extiende a todos los sistemas o estructuras dinámicas que constituyen nuestro

mundo: sistemas atómicos, sistemas moleculares, sistemas celulares, sistemas

biológicos, psicológicos, sociológicos, culturales, etc. La naturaleza de la gran

mayoría de los entes o realidades es un todo polisistémico que se rebela cuando

es reducido a sus elementos. Y se rebela, precisamente, porque así, reducido,

pierde las cualidades emergentes del "todo" y la acción de éstas sobre cada una

de las partes.

Por todo ello, nunca entenderemos, por ej., la pobreza de una familia, de un barrio,

de una región o de un país en forma aislada, desvinculada de todos los demás

elementos con que está ligada, como tampoco entenderemos el desempleo, la

violencia o la corrupción, por las mismas razones; y menos sentido aun tendrá la

ilusión de querer solucionar alguno de estos problemas con simples medidas

aisladas. Esa separación de saberes se torna inoperante cuando se enfrenta a la

realidad concreta que vivimos: los niveles de pobreza, los índices de violencia y

criminalidad, el porcentaje del desempleo, el logro de una vida sana y una

educación generalizada y, en suma, una vida humana digna para toda la

población, están ligados como un rizoma con muchos otros factores de muy

diferente naturaleza que no se pueden desconocer para poderlos resolver. De lo

contrario, terminaremos, como dice Laotsé en el Libro del Tao, que "nuestro

conocer es un ‘no-conocer’; he aquí el problema".

En consecuencia, cada disciplina deberá hacer una revisión, una reformulación

o una redefinición de sus propias estructuras lógicas individuales, que fueron

establecidas aislada e independientemente del sistema total con que interactúan,

ya que sus conclusiones, en la medida en que hayan cortado los lazos de

interconexión con el sistema global de que forman parte, serán parcial o

totalmente inconsistentes. Esto equivale a decir que debemos pasar de los planes

de estudio monodisciplinares a planes de estudio multidisciplinarios,

interdisciplinarios y transdisciplinarios, haciendo énfasis precisamente en sus

interrelaciones.

4. Lógica dialéctica y hermenéutica

Popper y Eccles (Eccles es Premio Nóbel por sus descubrimientos sobre la

transmisión neurocerebral), en su famosa obra El yo y su cerebro (1985), tratando

de precisar "uno de los elementos clave de su epistemología", señalan que:

no hay "datos" sensoriales; por el contrario, hay un reto que llega del mundo

sentido y que entonces pone al cerebro, o a nosotros mismos, a trabajar sobre

ello, a tratar de interpretarlo (...). Lo que la mayoría de las personas considera un

simple "dato" es de hecho el resultado de un elaboradísimo proceso. Nada se nos

"da" directamente: sólo se llega a la percepción tras muchos pasos, que entrañan

la interacción entre los estímulos que llegan a los sentidos, el aparato

interpretativo de los mismos y la estructura del cerebro. Así, mientras el término

"dato de los sentidos" sugiere una primacía en el primer paso, yo (Popper)

sugeriría que, antes de que pueda darme cuenta de lo que es un dato de los

sentidos para mí (antes incluso de que me sea "dado"), hay un centenar de pasos

de toma y dame que son el resultado del reto lanzado a nuestros sentidos y a

nuestro cerebro (...). Toda experiencia está ya interpretada por el sistema nervioso

cien –o mil– veces antes de que se haga experiencia consciente (pp. 483-4;

cursivas añadidas).

Y, más concretamente aún, lo expresa Mary Hesse con las siguientes

expresiones: "Doy por suficientemente demostrado que los datos no son

separables de la teoría y que su expresión está transida de categorías teoréticas;

que el lenguaje de la ciencia teórica es irreductiblemente metafórico e

informalizable, y que la lógica de la ciencia es interpretación circular,

reinterpretación y autocorrección de los datos en términos de teoría, y de la teoría

en términos de datos" (en Habermas, 1996: 462).

El método científico tradicional ha seguido la lógica lineal unidireccional, ya sea

en una "línea" deductiva como en una inductiva. La mayor debilidad de la lógica

lineal es su irrealidad, es decir, su lejanía de la realidad concreta, especialmente

si se trata de problemas de la ciencias humanas, donde no se da únicamente una

variable independiente, una dependiente y una relación de causalidad, sino que

siempre entran en juego docenas de variables que no son lineales, ni

unidireccionales, ni solamente causales, sino variables que interactúan

mutuamente y entre la cuales se da toda clase y tipo de relaciones: de causa,

condición, contexto, soporte, aval, secuencia, asociación, propiedad,

contradicción, función, justificación, medio, etc., etc..

Popper (1985) dice que "en contra del empirismo inglés de Locke, Berkeley y

Hume que estableció la tradición consistente en tomar la percepción sensible

como paradigma fundamental, si no único, de experiencia consciente y de

experiencia cognoscitiva, hay que reconocer que propiamente no hay datos

sensoriales (...), que –como ya señalamos– lo que la mayoría de las personas

considera un simple dato es de hecho el resultado de un elaboradísimo proceso"

(pp. 140, 483).

Hay dos modos de aprehensión intelectual de un elemento que forma parte de una

totalidad. Michael Polanyi (1966) lo expresa de la siguiente manera: "no podemos

comprender el todo sin ver sus partes, pero podemos ver las partes sin

comprender el todo..., como sucede cuando se separan las piezas de un reloj:

por más que se examine cuidadosamente cada una de ellas no se llegará a

descubrir el principio que aplica el reloj para medir el tiempo" (pp. 22, 35).

En este campo, Polanyi sigue de cerca las ideas de Merleau-Ponty sobre el

concepto de estructura. En efecto, Merleau-Ponty (1976) afirma que las

estructuras no pueden ser definidas en términos de realidad exterior, sino en

términos de conocimiento, ya que son objetos de la percepción y no realidades

físicas; por eso, las estructuras no pueden ser definidas como cosas del mundo

físico, sino como conjuntos percibidos y, esencialmente, consisten en una red de

relaciones percibidas que, más que conocida, es vivida (pp. 204, 243).

Pero el estudio de estas entidades "emergentes" requiere el uso de una lógica no

deductiva, requiere una lógica dialéctica en la cual las partes son comprendidas

desde el punto de vista del todo. Dilthey (1900) llama círculo hermenéutico a

este proceso interpretativo, al movimiento que va del todo a las partes y de las

partes al todo tratando de buscarle el sentido. En este proceso, el significado de

las partes o componentes está determinado por el conocimiento previo del todo,

mientras que nuestro conocimiento del todo es corregido continuamente y

profundizado por el crecimiento de nuestro conocimiento de los componentes.

En esta línea de pensamiento, es importante destacar la obra de Gadamer (1984),

en la cual elabora un modo de pensar que va más allá del objetivismo y relativismo

y que explora "una noción enteramente diferente del conocimiento y de la verdad".

En efecto, la lógica dialéctica supera la causación lineal, unidireccional,

explicando los sistemas auto-correctivos, de retro-alimentación y proalimentación,

los circuitos recurrentes y aun ciertas argumentaciones que

parecieran ser "circulares".

Así, pues, y aunque nuestra mente usa, natural e inconscientemente, la lógica

dialéctica en la vida diaria para resolver la mayor variedad de problemas que

enfrenta, nuestra cultura occidental nos acostumbró a usar una sola lógica: la

lineal, deductiva o inductiva. Sin embargo, durante el siglo XX, la física y la

neurociencia nos han hecho ver que nuestra mente trabaja de acuerdo con la

"física cuántica", donde entran también, paradójicamente, los procesos aleatorios

del azar, la indeterminación y lo que se ha venido llamando "las teorías o leyes del

caos" (Prigogine, 1994), que son "sistemas abiertos" y exigen modelos lógicos

alternativos para su interpretación y comprensión, y nos permiten, a su vez,

entender mejor la naturaleza de la libertad humana y, en especial, los procesos

de la creatividad.

Por ello, pienso que, quizá, Merleau-Ponty, en la cita anterior (original: 1953), haya

enfatizado prevalentemente, como necesario en su tiempo por la lucha contra el

positivismo, uno de los factores de la dia-léctica mental (el interior). Hoy, en

cambio, se habla mucho, en sentido ontológico, de los "diferentes niveles de la

realidad cósmica" y del "flujo de información que se transmite de uno a otro nivel

de nuestro universo físico" (factor externo) (Nicolescu, CIRET, 2006). A parte de

esto, también la lógica mental se ha ido enriqueciendo mucho, entre otras cosas,

por el uso frecuente de los operadores booleanos (y, o, no, si-entonces) que

desentrañan enredos lógicos que antes se consideraban insolubles con los

simples primeros principios aristotélicos, los cuales, con el "principio del tercero

excluido" (el de las "relaciones"), todo lo reducían a "sí/no", "verdadero/falso",

eliminando en la práctica la multiplicidad y la diversidad de las relaciones y todo lo

que ellas implicaban. Igualmente, los estudios holográficos han contribuido

eficazmente a esclarecer ciertos aspectos complejos de los procesos cerebrales

(Popper y Eccles, 1985).

Con base en todo lo expuesto, es fácil comprender que el proceso natural del

conocer humano es hermenéutico: busca el significado de los fenómenos a

través de una interacción dialéctica o movimiento del pensamiento que va del todo

a las partes y de éstas al todo. Es más, también el todo sigue este mismo proceso

e interacción con los contextos mayores, pues, como dice Habermas (1996),

"interpretar significa, ante todo, entender a partir del contexto" (p. 501).

Ya Hegel (1966) había precisado muy bien "este movimiento dialéctico", como

lo llama él: donde el "ser en sí" pasa a ser "un ser para la conciencia" y "lo

verdadero es el ‘ser para ella’ de ese ‘ser en sí’ ". Pero, entre la pura aprehensión

de ese objeto en sí y la reflexión de la conciencia sobre sí misma, "yo me veo

repelido hacia el punto de partida y arrastrado de nuevo al mismo ciclo, que se

supera en cada uno de sus momentos y como totalidad, pues la conciencia vuelve

a recorrer necesariamente ese ciclo, pero, al mismo tiempo, no lo recorre ya del

mismo modo que la primera vez" (pp. 58-59, 74-75), es decir, que se va elevando,

en forma de una espiral, hacia una comprensión cada vez más completa.

De esta manera, las reglas, principios, axiomas, parámetros, repertorio, lógica y

los mismos paradigmas que rigen el conocimiento pueden ser objeto de examen

de un conocimiento de "segundo grado o nivel".

Al cobrar conciencia de esta extraordinaria dotación humana, percibimos también

que la auto-limitación que nos imponen las antinomias, paradojas y aporías del

proceso cognoscitivo humano, aun cuando siga siendo una limitación, esa autolimitación

es crítica y, por lo tanto, sólo parcial, es decir, no desemboca

necesariamente en un relativismo radical.

5. La "Experiencia de Verdad" transdisciplinaria

En el ámbito de la experiencia total humana, existe, además, una "experiencia de

verdad" (Gadamer, 1984: 24-25), una vivencia con certeza inmediata, como la

experiencia de la filosofía, del arte y de la misma historia, que son formas de

experiencia en las que se expresa una verdad que no puede ser verificada con los

medios de que dispone la metodología científica. En efecto, esta metodología usa,

sobre todo, lo que Eccles (1985) llama el etiquetado verbal, propio del hemisferio

izquierdo, mientras que la experiencia total requiere el uso de procesos

estereognósicos y gestálticos (es decir, multidimensionales), propios del

hemisferio derecho: este hemisferio –dice Eccles– "funciona como un cerebro muy

superior, con una refinada habilidad de estereognosia, reconocimiento de

patrones y copia" (pp. 354, 520, 521).

Gadamer (1984) señala que en los textos de los grandes pensadores, como

Platón, Aristóteles, Marco Aurelio, San Agustín, Leibniz, Kant o Hegel, "se conoce

una verdad que no se alcanzaría por otros caminos, aunque esto contradiga al

patrón de investigación y progreso con que la ciencia acostumbra a medirse". Igual

vivencia se experimentaría en la "experiencia del arte", vivencia que no se puede

pasar por alto, ya que "en la obra de arte se experimenta una verdad que no se

logra por otros medios, y es lo que hace el significado filosófico del arte que se

afirma frente a todo razonamiento". Pero es nuestro deber, añade este autor,

"intentar desarrollar un concepto de conocimiento y de verdad que responda al

conjunto de nuestra experiencia hermenéutica" (ibídem). Como vemos, Gadamer

está apuntando aquí hacia una nueva forma heurística, que camina en la

dirección de la transdisciplinariedad.

Continúa aclarando Gadamer cómo esta experiencia vivencial –que, "como

vivencia, queda integrada en el todo de la vida y, por lo tanto, el todo se hace

también presente en ella"– es un auténtico conocimiento, es decir, mediación de

verdad, no ciertamente como conocimiento sensorial, conceptual y racional, de

acuerdo a la ciencia y según el concepto de realidad que sustentan las ciencias de

la naturaleza, sino como una pretensión de verdad diferente de la ciencia, aunque

seguramente no subordinada ni inferior a ella. Por esto, cree que "la oposición

entre lo lógico y lo estético se vuelve dudosa" (ibíd. pp. 107, 139, 656).

Para muchos científicos, como por ejemplo Einstein, la ciencia no busca tanto el

orden y la igualdad entre las cosas cuanto unos aspectos todavía más generales

del mundo en su conjunto, tales como "la simetría", "la armonía", "la belleza", y "la

elegancia", aun a expensas, aparentemente, de su adecuación empírica. Así es

como él vio la teoría general de la relatividad. En efecto, Hans Reichenbach

(miembro del Círculo de Viena) reporta una conversación que tuvo con Einstein:

"Cuando yo –dice él–, en cierta ocasión, le pregunté al profesor Einstein cómo

encontró la teoría de la relatividad, él me respondió que la encontró porque estaba

muy fuertemente convencido de la armonía del universo" (en Rogers, 1980: 238).

Es más, parece que alguna vez, después de ciertas intuiciones sobre la estructura

del universo, se le oyó decir en privado: "Ah, Viejo (refiriéndose a Dios), ya

descubrí tu secreto del universo" (Clark, 1972).

Este concepto de la "armonía", típicamente estético, liga mucho la ciencia, como

él la entendía, con el arte. Cuando Einstein, refiriéndose a la teoría cuántica, dice

que "tal teoría no le gusta", que "no le gustan sus elementos", que "no le gustan

sus implicaciones", etc., su asistente personal de investigación lo interpreta

aclarando que "su enfoque (el de Einstein) tiene algo en común con el de un

artista; que ese enfoque busca la simplicidad y la belleza (...); que su método,

aunque está basado en un profundo conocimiento de la física, es esencialmente

estético e intuitivo (...); que, excepto por el hecho de ser el más grande los

físicos desde Newton, uno podría casi decir que Einstein no era tanto un científico

cuanto un artista de la ciencia" (Clark, 1972: 648-650; cursivas añadidas).

Recordemos que también para la mente griega la belleza tuvo siempre una

significación enteramente objetiva. La belleza era verdad; constituía un carácter

fundamental de la realidad. De ahí nació el famoso lema, tan significativo y usado

a lo largo de la historia del pensamiento filosófico: "lo verdadero, lo bueno y lo

bello convergen"; es decir, "convergencia de la ciencia, la ética y el arte", pues

sólo la convergencia de estos tres aspectos del ser (es decir, lo que la

Fenomenología llama sus "esferas eidéticas" o "regiones del ser") nos daría la

plenitud de la significación, la plenitud de "la verdad". Como podremos

observar, esta "plenitud de significación y de verdad" que nos daría la integración

de la ciencia, el arte y la ética, equivale a lo que solemos considerar como un

auténtico fruto de una sólida y rica formación personal y profesional, la cual nos

lleva a la verdadera sabiduría, o sindéresis (capacidad para juzgar rectamente).

Esta sabiduría vendría a ser como una realidad emergente vivencial en la mente y

vida del sujeto humano, que no se daría en los componentes que la constituyen,

sino en su interacción recíproca. No es, por lo tanto, una disciplina tradicional,

sino una meta- o trans-disciplina. Esta "sabiduría" integraría los aspectos

"verdaderos" de la realidad (Ciencia) con su armonía y elegancia estética (Arte) y

con el respeto, aprecio y promoción de la naturaleza de esa realidad (Ética). Nos

podemos preguntar cómo sucede todo esto: quizá, la única respuesta apropiada

nos la intenten dar en el futuro los estudios neurocientíficos del cerebro humano al

conocer mejor sus procesos estereognósicos y gestálticos (es decir, sus

procesos de una percepción integradora) y saber lo que hacen los 10.000

millones de neuronas comunicándose información entre sí (con sus axones de ndimensiones)

y a través del cuerpo calloso entre los dos hemisferios cerebrales a

una velocidad de cuatro Giga-Hertz (Eccles, 1985: 262, 366; el doble de la

velocidad de las mejores computadoras personales actuales).

Sin embargo, bajo un punto de vista concreto, quizá, el proceso no sea nada

diferente del que se da en nuestra mente cuando, ante la aparición de una dama

elegante, decimos: ¡qué elegancia! En ese caso, nuestra mente combina e

integra, instantáneamente (hemisferio derecho), infinidad de elementos y produce

y hace emerger el concepto de "elegancia", es decir, un concepto de la armonía

que combina pero trasciende los elementos, un concepto trans-disciplinar; no

es que no vea los elementos, ya que –como dice Polanyi (1966: 22)– "no podemos

ver el todo sin ver sus partes..., sino que ahora ve las partes en forma subsidiaria",

es decir, en función del todo. Y lo mismo pudiéramos decir que sucede ante el

reconocimiento de una fisonomía: conocemos el rostro de una persona sin poder

decir, salvo rara vez, cuáles son los detalles que nos permiten reconocerlo

(conocimiento tácito); interpretamos la conducta de alguien sin poder especificar

los elementos que nos dan pie a ello. Para la comprensión de todos estos casos,

deberíamos tener en cuenta la famosa expresión de Platón: "Si encuentro a

alguien que sea capaz de ver la realidad en su diversidad y, al mismo tiempo, en

su unidad, ése es el hombre al que yo busco como a un dios". Con esta

afirmación, Platón está valorando aquí altamente el uso alternativo y continuo

entre "dos niveles de la realidad", el de la disciplinariedad y el de la transdisciplinariedad.

El científico está convencido de que lo que demuestra "científicamente"

constituye la verdad más firme y sólida. El filósofo piensa lo mismo cuando su

razonamiento es lógico e inobjetable "filosóficamente". Y el artista cree

firmemente que con su obra de arte ha captado la esencia de la compleja realidad

que vive, pero, quizá, ningún enfoque aislado lograría (solo) la plenitud de la

significación de lo real.

Bertrand Russell, considerado uno de los pensadores más lúcidos del siglo XX y,

quizá, de toda la historia de la humanidad, dice que "la ciencia, como persecución

de la verdad, será igual, pero no superior, al arte" (1975: 8). Y Goethe señala que

el "arte es la manifestación de las leyes secretas de la naturaleza" (en: Nietzsche,

1973: 127). Igualmente, para eminentes físicos, como el Premio Nobel Paul Dirac,

la belleza de una teoría determinaba si ésta sería aceptada o no, aun contra todas

las pruebas experimentales existentes hasta el momento; es más, Dirac "sostenía

que cualquiera que tuviera algún juicio debería rechazar los experimentos y

considerarlos incorrectos si iban contra la belleza de una teoría fundamental como

la Teoría especial de la relatividad. Y, en efecto, así quedó probado después de

haberse afinado los experimentos" (en Salam, 1991: 94-95). Debido a esto,

Polanyi dice que "en realidad, hoy día oímos hablar de belleza con más frecuencia

a los científicos e ingenieros que a los críticos de arte y literatura" (1966: 28).

La fundamentación, explicación y, también, la salida más esclarecedora y exitosa

de cuanto venimos exponiendo nos la señala el mismo Aristóteles en su obra

máxima, la Metafísica, donde nos advierte que "el ser no se da nunca a nadie en

su totalidad, sino sólo según ciertos aspectos y categorías" (Metaf., libro iv);

es decir, aspectos que nos presenta la realidad y categorías de que dispone el

observador, los cuales siempre son limitados. Por esto, necesitamos una

racionalidad más respetuosa de los diversos aspectos del pensamiento, una

racionalidad múltiple.

En efecto, toda realidad, y más las realidades humanas, son poliédricas (tienen

muchas caras) y sólo captamos, en un momento dado, algunas de ellas. El inculto

tiene una captación muy pobre; la persona culta una mucho más diversificada. Y el

gran artística, en su propio campo, es impactado, desafiado y movido por la gran

variedad de aspectos que provienen ya sea de esa poliédrica realidad, como de su

desbordada imaginación.

El gran físico cuántico danés Niels Bohr (amigo y, en ciertos temas, opositor de

Einstein) afirmaba que "cuando se trata de átomos, el lenguaje sólo se puede

emplear como en poesía. Al poeta le interesa no tanto la descripción de hechos

cuanto la creación de imágenes" (en Bronowski, 1979: 340). Y, refiriéndose a la

naturaleza íntima del mundo atómico, señala una idea básica que, a fortiori, es

válida para las ciencias humanas:

Conocen, sin duda —decía él— la poesía de Schiller Sentencias de Confucio, y

saben que siento especial predilección por aquellos dos versos: "Sólo la plenitud

lleva a la claridad y es en lo más hondo donde habita la verdad". La plenitud es

aquí no sólo la plenitud de la experiencia, sino también la plenitud de los

conceptos, de los diversos modos de hablar sobre nuestro problema y sobre los

fenómenos. Sólo cuando se habla sin cesar con conceptos diferentes de las

maravillosas relaciones entre las leyes formales de la teoría cuántica y los

fenómenos observados, quedan iluminadas estas relaciones en todos sus

aspectos, adquieren relieve en la conciencia sus aparentes contradicciones

internas, y puede llevarse a cabo la transformación en la estructura del pensar,

que es el presupuesto necesario para comprender la teoría cuántica... Hemos de

poner en claro el hecho de que el lenguaje sólo puede ser empleado aquí en

forma parecida a la poesía, donde no se trata de expresar con precisión datos

objetivos, sino de suscitar imágenes en la conciencia del oyente y establecer

enlaces simbólicos... Desde el momento en que no pudiéramos hablar ni pensar

sobre las grandes interdependencias, habríamos perdido la brújula con la que

podemos orientarnos rectamente (en Heisenberg, 1975: 259, 52, 269).

6. El diálogo como método

¿Qué sería, entonces, la verdad? Ésta es la eterna pregunta. Pilatos se la hizo a

Jesús; pero Jesús lo dejó sin una respuesta clara. Descartes, en el Discurso del

Método –y en un contraste paradójico con la orientación general de su doctrina–

dice que "la razón es la cosa mejor distribuida que existe". Quizás, sea ésta

una afirmación que debiera esculpirse con letras de oro en todo tratado que verse

sobre el conocimiento humano.

También el Papa Juan XXIII hablaba mucho de "los signos de los tiempos" como

guía para nuestra orientación existencial. Uno de estos signos de nuestro tiempo –

con su multiplicidad de saberes, filosofías, escuelas, enfoques, disciplinas,

especialidades, métodos y técnicas–, es precisamente la necesidad imperiosa de

una mayor coordinación, de una más profunda unión e integración en un diálogo

fecundo para ver más claro, para descubrir nuevos significados, en esta

nebulosidad ideológica en que nos ha tocado vivir. Todo esto no quiere decir

abogar por un relativismo a ultranza. Un relativismo sí, pero no radical. El siglo

XX fue el siglo de la Relatividad, la cual, por cierto, según Kuhn, nos acerca más

de nuevo a Aristóteles que a Newton (1978: 314).

Con el diálogo como instrumento operativo, se pretende asimilar, o al menos

comprender, las perspectivas y el conocimiento de los otros, sus enfoques y sus

puntos de vista, y también desarrollar, en un esfuerzo conjunto, los métodos, las

técnicas y los instrumentos conceptuales que faciliten o permitan la construcción

de un nuevo espacio intelectual y de una plataforma mental y vivencial compartida.

Este modelo exige la creación de un meta-lenguaje, en el cual se puedan

expresar los términos de todas las disciplinas participantes, lo que los

Enciclopedistas clásicos franceses (Diderot, d’Alambert, Condorcet y otros)

trataron de hacer intentando dar cabida a "todo conocimiento digno de ser

conocido" y lo que Umberto Eco llamó "la búsqueda del lenguaje perfecto".

También Foucault (1978), en su Arqueología del saber, hace un esfuerzo mental

que camina en esta misma dirección, al buscar similitudes conceptuales en

disciplinas tan dispares como la economía, la lingüística y la biología, encontrando

semejanzas en sus patrones de análisis y de cambio. Por ello, el modelo

transdisciplinar considera que, para lograr los resultados deseados, hay que

tener presente lo que nos recuerdan los lingüistas, como Ferdinand de Saussure

(1931), al señalar que no existe conexión alguna entre el signo y su referente, es

decir, que las palabras tienen un origen arbitrario o convencional; igualmente, se

considera que es esencial superar los linderos estructurales lingüísticos que

separan una disciplina de otra y, al mismo tiempo, involucrarse en un diálogo

intercultural.

Así, pues, el saber se presenta fundamentalmente como dialéctico. Y la dialéctica

es, como señala Aristóteles (Metaf. lib. iv), la capacidad de investigar lo

contrario. De este modo, la dialéctica, más que tratar de buscar el punto débil de

lo dicho por el otro y aplastar esa opinión contraria con argumentos, trata de

sopesar su verdadero valor y fuerza, y, para ello, se sirve del arte de preguntar, de

entablar un verdadero diálogo, lo cual implica una gran apertura y poner en

suspenso el asunto con todas sus posibilidades; de esta forma, la dialéctica se

convierte en el arte de llevar una auténtica conversación. Esta orientación pone

de manifiesto cómo nuestro método científico moderno puede haberse convertido,

frecuentemente, como afirma Gadamer (1984), en un gran monólogo.

El principio epistémico de complementariedad subraya la incapacidad humana

de agotar la realidad con una sola perspectiva, punto de vista, enfoque, óptica o

abordaje, es decir, con un solo intento de captarla. La descripción más rica de

cualquier entidad, sea física o humana, se lograría al integrar en un todo

coherente y lógico los aportes de diferentes perspectivas personales, filosofías,

métodos y disciplinas.

La verdadera lección del principio de complementariedad, la que puede ser

traducida a muchos campos del conocimiento, es sin duda esta riqueza de lo real

complejo, que desborda toda lengua, toda estructura lógica o formal, toda

clarificación conceptual o ideológica; cada uno de nosotros puede expresar

solamente, en su juego intelectual y lingüístico (Wittgenstein, 1967), una parte, un

aspecto de esa realidad, ya que no posee la totalidad de sus elementos ni, mucho

menos, la totalidad de la red de relaciones entre ellos.

Cada uno de nosotros ha nacido y crecido en un contexto y en unas coordenadas

socio-históricas que implican unos valores, creencias, ideales, fines, propósitos,

necesidades, intereses, temores, etc., y ha tenido una educación y una formación

con experiencias muy particulares y personales. Todo esto equivale a habernos

sentado en una determinada butaca (con un solo punto de vista) para presenciar y

vivir el espectáculo teatral de la vida. Por esto, sólo con el diálogo y con el

intercambio con los otros espectadores –especialmente con aquellos ubicados en

posiciones contrarias– podemos lograr enriquecer y complementar nuestra

percepción de la realidad. No sería, en consecuencia, apropiado hablar de

"tolerancia" hacia las ideas de los demás. Deberíamos, más bien, implorarles

que nos ofrezcan sus puntos de vista para enriquecer el nuestro.

7. Conclusión

En el campo académico, la fragmentación del saber en múltiples disciplinas no

es algo natural sino algo debido a las limitaciones de nuestra mente. Ya Santo

Tomás de Aquino tomó conciencia de esta realidad cuando escribió al principio de

su obra máxima: "lo que constituye la diversidad de las ciencias es el distinto

punto de vista bajo el que se mira lo cognoscible" (Summa Theologiae., I, q.1, a.1).

La toma de conciencia de esta situación implica algo, o mucho, más que una

interdisciplinariedad, implica una auténtica transdisciplinariedad o

metadisciplinariedad, donde las distintas disciplinas están gestálticamente

relacionadas unas con otras y transcendidas, en cuanto la gestalt resultante es

una cualidad emergente, superior a la suma de sus partes.

Por lo tanto, –como ya señalamos– cada disciplina deberá hacer una revisión,

una reformulación o una redefinición de sus propias estructuras lógicas

individuales, que fueron establecidas aislada e independientemente del sistema

total con que interactúan, ya que sus conclusiones, en la medida en que hayan

cortado los lazos de interconexión con el sistema global de que forman parte,

serán parcial o totalmente inconsistentes. Esto es lo que viene pidiendo la

UNESCO, desde hace unos 15 años, a nuestras universidades, para que no se

conviertan en perpetuadoras de anacronismos.

Las diferentes disciplinas deberán, por consiguiente, buscar y seguir los

principios de inteligibilidad que se derivan de una racionalidad más respetuosa

de los diversos aspectos del pensamiento, una racionalidad múltiple que, a su vez,

es engendrada por un paradigma de la complejidad. Hasta donde conocemos,

solamente Edgar Morin en su obra Ciencia con Consciencia (1984), Fritjof Capra

en la tercera edición de la obra El tao de la física (1992) y nuestra propia obra El

Paradigma Emergente (1993, 1997), han abordado la temática de lo que

pudiéramos llamar "postulados" de este paradigma de la complejidad.

Como dice Henri Lefebvre: "Para la discusión viva hay algo de verdad en toda

idea. Nada es entera e indiscutiblemente verdadero; nada es absolutamente

absurdo y falso. Al confrontar las tesis, el pensamiento busca espontáneamente

una unidad superior. Cada tesis es falsa por lo que afirma en forma absoluta, pero

verdadera por lo que afirma relativamente" (en Bleger, 1972: 264).

Llegamos, así, al final de nuestras reflexiones y nos atrevemos a hacerlo

proponiendo una definición de la transdisciplinariedad, que se podrá cambiar y

mejorar: "la transdisciplinariedad sería un conocimiento superior emergente,

fruto de un movimiento dialéctico de retro- y pro-alimentación del pensamiento,

que nos permite cruzar los linderos de diferentes áreas del conocimiento

disciplinar y crear imágenes de la realidad más completas, más integradas y, por

consiguiente, también más verdaderas".

 

martes, 7 de enero de 2025

 La física cuántica

- Dr. Manuel Sans Segarra

Esta es la gran pregunta que nos hacemos. El ser humano se ha hecho siempre una serie de preguntas existenciales desde que tiene capacidad intelectiva y racional; lo vemos en los hombres primitivos que, entre las preguntas existenciales, una de las que tiene más peso específico es precisamente sobre la muerte: qué significado tiene la muerte en nuestra vida y sobre todo si la muerte supone el fin de nuestra existencia o hay una existencia después de la muerte física. Precisamente, hay una serie de pruebas objetivas que hoy día nos permiten afirmar que después de la muerte física nuestra existencia continúa; evidentemente, continúa en otra dimensión energética en lo que actualmente se conoce como un universo paralelo donde se mueve en otras dimensiones. Y lo que nos explica precisamente la posibilidad de una continuidad de nuestra existencia no es el método científico, sino que hemos de recurrir a otra disciplina; y aquí la física cuántica, la dinámica cuántica realmente sí nos aporta unos valores que nos permiten explicar varios de estos fenómenos que nos cuentan los pacientes con experiencias cercanas a la muerte y que nos permiten dar una cierta base científica sobre esta realidad de nuestra continuidad en nuestra existencia después de la muerte física. Evidentemente, nos falta mucho por saber, pero sí que nos da un soporte y una ayuda a comprender lo que no nos da el método científico.

Recordemos que el método científico antropológicamente considera al ser humano como cuerpo que es materia y mente a todas las actividades mentales como son sentimientos, pensamientos, emociones, conciencia, memoria; todas estas actividades mentales que no tienen una base material sino que son anímicas, el método científico las considera como un epifenómeno, es decir, que es una consecuencia de la actividad metabólica de la materia, concretamente del cerebro; entonces, si toda nuestra actividad mental depende de la actividad metabólica neuronal, enseguida nos surge una frase que todos conocemos que es “pienso luego existo”, qué quiere decir? Que en el momento que se deja de pensar con la muerte física y que precisamente como médicos diagnosticamos la muerte por muerte cerebral, dejó de pensar por lo tanto dejó de existir. El método científico nos conduce indiscutiblemente hacia esta respuesta: la muerte física supone el fin de nuestra existencia, entonces uno se pregunta si estos fenómenos que estamos viendo en estos pacientes, como es las experiencias cercanas a la muerte y otros fenómenos trascendentes como son la telepatía, la clarividencia, la precognición, las vivencias místicas, la parakinesia, la psicokinesia, la reencarnación, todos estos fenómenos anímicos que tienen relación con “algo” después de la muerte, si el método científico no nos los explica tenemos que buscar soporte en otras disciplinas y precisamente la Física Cuántica, la dinámica cuántica con sus principios fundamentales sí que nos explican en gran parte todos estos fenómenos que no nos explica el método científico.  Por esto hemos de recurrir y yo recurrí al soporte y a la ayuda de la física cuántica sobre todo de los expertos que son los físicos teóricos.

 ¿Cuáles son los principios fundamentales de la Física Cuántica?

Estos principios fundamentales yo hablando con los físicos teóricos me dijeron lo siguiente: en primer lugar, son ciertos porque están demostrados matemáticamente en el laboratorio, es decir, son ciertos; en segundo lugar, fue posible conocerlos después de que se conoció la estructura del átomo, esto lo proporcionó Ernest Rutherford (físico neozelandés) quien demostró la estructura del átomo que sabemos que está formado por un núcleo con carga positiva, los protones y neutrones y unos electrones con carga negativa que giran en unas órbitas alrededor del núcleo; conociendo esta estructura que repito nos la proporcionó Rutherford, a partir de aquí se conocieron los principios fundamentales de la Física Cuántica.

El primero lo proporcionó De Broglie (físico francés) quien observó que la Física Cuántica nos demuestra ante todo que el elemento estructural básico del universo no es la materia, es la energía. TODO ES ENERGÍA y la energía tiene dos propiedades fundamentales; una, que ni se crea ni se destruye, se transforma; y, en segundo lugar, que la energía está en continuo estado vibratorio y se propaga en ondas electromagnéticas con una amplitud, es decir, frecuencia y una altura, es decir, una intensidad variable. Con estos principios De Broglie demostró que la energía se podía presentar como energía, es decir como onda electromagnética, pero también como partícula, como materia, es decir que se mueve entre los dos extremos materia, energía, partícula y onda, pero en realidad estos dos extremos tienen como base lo mismo que es la energía este es el primer principio que la energía se puede presentar como materia y como energía como partícula y como onda.

El segundo principio lo demostró a Premio Nobel de Física Teórica Niels Bohr con el clásico experimento de la doble ranura demostró que un flujo de electrones cuando los hacía pasar por la doble ranura se manifestaba en la pantalla como ondas electromagnéticas esto ya lo había demostrado De Broglie, pero Bohr vio que, si se observaban, es decir, si intervenía una conciencia inteligente estas ondas se transforman entonces en partículas y en la pantalla se manifestaban su reflejo como partículas. Esto confirma la teoría de De Broglie, la dualidad de partícula y energía, pero que la conciencia inteligente es capaz de transformar la energía, en particular la energía en materia, esto se llama colapsar la energía. Nuestra inteligencia es capaz de colapsar la energía en materia, por lo tanto, ya no somos simples observadores del universo, como dice el método científico que el ser humano es un observador del universo que todo depende de las leyes naturales ya establecidas y que nosotros no podemos modificar.

 Ya sabemos, por ejemplo, que en un universo hay cuatro fuerzas fundamentales: la fuerza gravitatoria, la electromagnética, la nuclear fuerte y la nuclear débil. Nosotros no podemos modificar esto, por lo tanto, somos simples observadores, condiciona un gran determinismo. La mecánica cuántica nos dice que no, que nosotros podemos transformar la energía en materia con nuestra inteligencia, con nuestra conciencia inteligente, por lo tanto, somos cocreadores del universo; el determinismo no es cierto, es falso. Somos cocreadores. Esto hace siglos, la filosofía oriental ya nos decía que todo lo que nos rodea lo creamos nosotros que es una ilusión que ellos lo definen como Maya porque todo lo que vemos material alrededor es energía que nosotros lo colapsamos por lo tanto ES UNA ILUSIÓN LO QUE VEMOS, es Maya, es decir, es el segundo principio de la física, de la dinámica cuántica, Bohr.

Tercer principio lo describió Werner Heisenberg, premio Nobel, él demostró que si la energía está continuamente en movimiento en un estado vibratorio es imposible en un momento determinado saber dónde está el electrón y qué velocidad tiene es el principio de incertidumbre, e indeterminación. Esto elimina totalmente el principio de localidad del método científico; el método científico decía que todo lo real está fijo y se puede definir con unos parámetros: mentira, la energía está continuamente moviéndose y nunca podemos saber ni dónde está el electrón y qué velocidad; es el principio de incerteza, de indeterminación.

Cuarto principio de la física cuántica es el principio del entrelazamiento cuántico, ¿qué quiere decir entrelazamiento cuántico? quiere decir que hay una transferencia de información independientemente del espacio y del tiempo. Esto lo estudió Rosen, Bell, Podolski y Einstein, lo estudió Bohr, todos premios nobels y extraordinarios todos, entonces lo que hicieron fue coger un flujo de electrones relacionados y separaron en mitades, una mitad la dejaron en el laboratorio, la otra mitad la colocaron a la distancia que usted quiera, la puede poner si quiere en las antípodas de nuestro planeta, entonces modifica el grupo que estaba en el laboratorio y pudo observar con gran sorpresa que en el mismo momento, en el instante que modifica el colectivo de electrones del laboratorio, los que estaban a la distancia que usted quisiera presenta exactamente la misma modificación. Había una transferencia de información independientemente del espacio y del tiempo.

Esto nos explica una cosa muy importante de las experiencias cercanas a la muerte, ¿cuál es? que un enfermo que lo tenemos muerto y a mí me ha pasado con mis pacientes que lo tengo muerto que estoy reanimando, intentando recuperarlo con el desfibrilador, ventilándolo mecánicamente, administrando medicamentos, fármacos, sangre, etc., que lo tengo allí muerto es capaz de contarme en aquellos momentos lo que está pasando a distancia. A mí me contaron lo que estaba pasando en el servicio de urgencias a distancia y hay casos en la biografía mundial curiosos que un enfermo que estaban reanimando en Estados Unidos contó exactamente que pasaban las antípodas en Australia con toda clase detalles es decir, que para poderlo hacer de alguna manera hubo una situación visual que lo pudo detectar allí porque lo explico esto se explica con esta transferencia de información independientemente del espacio y del tiempo demostrado científicamente.

 Y el último principio importante es que los parámetros que usamos con el método científico, algunos de ellos cambian totalmente; por ejemplo, el tiempo con el método científico es lineal, hay pasado presente y futuro; en cambio, con la dinámica cuántica, el tiempo (de esto ya habló Einstein) pero lo demostró fundamentalmente Stephen Hopkins, hace poco fallecido, un gran físico teórico que desempeñaba el cargo de la cátedra de newton, demostró que el tiempo en dinámica cuántica no es lineal, sino que es circular, qué quiere decir el tiempo circular? quiere decir que en dinámica cuántica solo hay presente solo hay el momento actual, solo existe el ahora. En mecánica cuántica la eternidad no es ni más ni menos que la ausencia de pasado y la ausencia de futuro. 

lunes, 6 de enero de 2025

Somos Seres Humanos con un poder inmenso

 "Somos Seres Humanos con un poder inmenso" (Vida Después de la Muerte)

- Dr. Manuel Sans Segarra, Video YouTube transcrito (2022)

 https://www.youtube.com/watch?v=kwmc6fPrsQc&t=3901s

 

 

El Dr. Manuel Sans Segarra, médico y cirujano, nos ofrece una visión de nuestra realidad existencial a través de la física cuántica. Sans Segarra se interesó por las Experiencias Cercanas a la Muerte a través de los relatos de muchos de sus pacientes. Entrevista realizada por María Martí en el Colegio de Médicos de Barcelona, España.

Cuando se trata de nuestra plenitud como seres humanos nuestra visión del mundo lo es todo. En este vídeo el Dr. Manuel Sánchez Cegarra, médico y cirujano no solo nos da una brillante exposición sobre la física cuántica, conectando con la ciencia, la psicología y la espiritualidad, sino que además nos ofrece lecciones valiosas sobre cómo deberíamos conducir nuestras vidas; nos muestra nuestro potencial infinito como seres humanos y nos llama a vivir una vida de conexión, altruismo y bondad.

¿Cómo surgió su interés por la vida después de la muerte?

Pues fue a consecuencia de un paciente que atendí en urgencias con una situación grave que le lo diagnosticamos de muerte clínica es decir que estaba en paro cardíaco, paro respiratorio, sin reflejos, sin actividad mental, lo recuperamos, lo intervine y en el postoperatorio, cosa que no es habitual, él me dijo que quería comentar conmigo unas vivencias que había tenido durante el tiempo en que había estado en situación de muerte clínica. Entonces me contó unas experiencias cercanas a la muerte, fue la primera vez que tuve contacto con este fenómeno. Me interesó, la verdad es que me interesó y a partir de aquel momento, pues empecé sobre todo a documentarme, revisé mucha bibliografía, revistas médicas, libros de autoayuda, hablé con expertos en materias que yo no conocía tanto como neurofisiólogos, psiquiatras, psicólogos, incluso después finalmente, contacté con físicos teóricos para buscar un soporte, una base en física cuántica, que también me podrían ayudar a entender este fenómeno. Fue a partir, repito de un enfermo que atendí que me contó por primera vez las experiencias cercanas al amor y a partir de aquel momento, pues he venido intentando ampliar mis conocimientos y buscar una justificación lo más científica, lo más lógica y con el mayor soporte objetivo para poder explicarnos este fenómeno que me interesa tanto.

La física cuántica, ¿qué nos puede contar sobre la realidad de nuestra existencia y sobre la vida después de la muerte?

Esta es la gran pregunta que nos hacemos. El ser humano se ha hecho siempre una serie de preguntas existenciales desde que tiene capacidad intelectiva y racional; lo vemos en los hombres primitivos que, entre las preguntas existenciales, una de las que tiene más peso específico es precisamente sobre la muerte: qué significado tiene la muerte en nuestra vida y sobre todo si la muerte supone el fin de nuestra existencia o hay una existencia después de la muerte física. Precisamente, hay una serie de pruebas objetivas que hoy día nos permiten afirmar que después de la muerte física nuestra existencia continúa; evidentemente, continúa en otra dimensión energética en lo que actualmente se conoce como un universo paralelo donde se mueve en otras dimensiones. Y lo que nos explica precisamente la posibilidad de una continuidad de nuestra existencia no es el método científico, sino que hemos de recurrir a otra disciplina; y aquí la física cuántica, la dinámica cuántica realmente sí nos aporta unos valores que nos permiten explicar varios de estos fenómenos que nos cuentan los pacientes con experiencias cercanas a la muerte y que nos permiten dar una cierta base científica sobre esta realidad de nuestra continuidad en nuestra existencia después de la muerte física. Evidentemente, nos falta mucho por saber, pero sí que nos da un soporte y una ayuda a comprender lo que no nos da el método científico.

Recordemos que el método científico antropológicamente considera al ser humano como cuerpo que es materia y mente a todas las actividades mentales como son sentimientos, pensamientos, emociones, conciencia, memoria; todas estas actividades mentales que no tienen una base material sino que son anímicas, el método científico las considera como un epifenómeno, es decir, que es una consecuencia de la actividad metabólica de la materia, concretamente del cerebro; entonces, si toda nuestra actividad mental depende de la actividad metabólica neuronal, enseguida nos surge una frase que todos conocemos que es “pienso luego existo”, qué quiere decir? Que en el momento que se deja de pensar con la muerte física y que precisamente como médicos diagnosticamos la muerte por muerte cerebral, dejó de pensar por lo tanto dejó de existir. El método científico nos conduce indiscutiblemente hacia esta respuesta: la muerte física supone el fin de nuestra existencia, entonces uno se pregunta si estos fenómenos que estamos viendo en estos pacientes, como es las experiencias cercanas a la muerte y otros fenómenos trascendentes como son la telepatía, la clarividencia, la precognición, las vivencias místicas, la parakinesia, la psicokinesia, la reencarnación, todos estos fenómenos anímicos que tienen relación con “algo” después de la muerte, si el método científico no nos los explica tenemos que buscar soporte en otras disciplinas y precisamente la Física Cuántica, la dinámica cuántica con sus principios fundamentales sí que nos explican en gran parte todos estos fenómenos que no nos explica el método científico.  Por esto hemos de recurrir y yo recurrí al soporte y a la ayuda de la física cuántica sobre todo de los expertos que son los físicos teóricos.

 ¿Cuáles son los principios fundamentales de la Física Cuántica?

Estos principios fundamentales yo hablando con los físicos teóricos me dijeron lo siguiente: en primer lugar, son ciertos porque están demostrados matemáticamente en el laboratorio, es decir, son ciertos; en segundo lugar, fue posible conocerlos después de que se conoció la estructura del átomo, esto lo proporcionó Ernest Rutherford (físico neozelandés) quien demostró la estructura del átomo que sabemos que está formado por un núcleo con carga positiva, los protones y neutrones y unos electrones con carga negativa que giran en unas órbitas alrededor del núcleo; conociendo esta estructura que repito nos la proporcionó Rutherford, a partir de aquí se conocieron los principios fundamentales de la Física Cuántica.

El primero lo proporcionó De Broglie (físico francés) quien observó que la Física Cuántica nos demuestra ante todo que el elemento estructural básico del universo no es la materia, es la energía. TODO ES ENERGÍA y la energía tiene dos propiedades fundamentales; una, que ni se crea ni se destruye, se transforma; y, en segundo lugar, que la energía está en continuo estado vibratorio y se propaga en ondas electromagnéticas con una amplitud, es decir, frecuencia y una altura, es decir, una intensidad variable. Con estos principios De Broglie demostró que la energía se podía presentar como energía, es decir como onda electromagnética, pero también como partícula, como materia, es decir que se mueve entre los dos extremos materia, energía, partícula y onda, pero en realidad estos dos extremos tienen como base lo mismo que es la energía este es el primer principio que la energía se puede presentar como materia y como energía como partícula y como onda.

El segundo principio lo demostró a Premio Nobel de Física Teórica Niels Bohr con el clásico experimento de la doble ranura demostró que un flujo de electrones cuando los hacía pasar por la doble ranura se manifestaba en la pantalla como ondas electromagnéticas esto ya lo había demostrado De Broglie, pero Bohr vio que, si se observaban, es decir, si intervenía una conciencia inteligente estas ondas se transforman entonces en partículas y en la pantalla se manifestaban su reflejo como partículas. Esto confirma la teoría de De Broglie, la dualidad de partícula y energía, pero que la conciencia inteligente es capaz de transformar la energía, en particular la energía en materia, esto se llama colapsar la energía. Nuestra inteligencia es capaz de colapsar la energía en materia, por lo tanto, ya no somos simples observadores del universo, como dice el método científico que el ser humano es un observador del universo que todo depende de las leyes naturales ya establecidas y que nosotros no podemos modificar.

 Ya sabemos, por ejemplo, que en un universo hay cuatro fuerzas fundamentales: la fuerza gravitatoria, la electromagnética, la nuclear fuerte y la nuclear débil. Nosotros no podemos modificar esto, por lo tanto, somos simples observadores, condiciona un gran determinismo. La mecánica cuántica nos dice que no, que nosotros podemos transformar la energía en materia con nuestra inteligencia, con nuestra conciencia inteligente, por lo tanto, somos cocreadores del universo; el determinismo no es cierto, es falso. Somos cocreadores. Esto hace siglos, la filosofía oriental ya nos decía que todo lo que nos rodea lo creamos nosotros que es una ilusión que ellos lo definen como Maya porque todo lo que vemos material alrededor es energía que nosotros lo colapsamos por lo tanto ES UNA ILUSIÓN LO QUE VEMOS, es Maya, es decir, es el segundo principio de la física, de la dinámica cuántica, Bohr.

Tercer principio lo describió Werner Heisenberg, premio Nobel, él demostró que si la energía está continuamente en movimiento en un estado vibratorio es imposible en un momento determinado saber dónde está el electrón y qué velocidad tiene es el principio de incertidumbre, e indeterminación. Esto elimina totalmente el principio de localidad del método científico; el método científico decía que todo lo real está fijo y se puede definir con unos parámetros: mentira, la energía está continuamente moviéndose y nunca podemos saber ni dónde está el electrón y qué velocidad; es el principio de incerteza, de indeterminación.

Cuarto principio de la física cuántica es el principio del entrelazamiento cuántico, ¿qué quiere decir entrelazamiento cuántico? quiere decir que hay una transferencia de información independientemente del espacio y del tiempo. Esto lo estudió Rosen, Bell, Podolski y Einstein, lo estudió Bohr, todos premios nobels y extraordinarios todos, entonces lo que hicieron fue coger un flujo de electrones relacionados y separaron en mitades, una mitad la dejaron en el laboratorio, la otra mitad la colocaron a la distancia que usted quiera, la puede poner si quiere en las antípodas de nuestro planeta, entonces modifica el grupo que estaba en el laboratorio y pudo observar con gran sorpresa que en el mismo momento, en el instante que modifica el colectivo de electrones del laboratorio, los que estaban a la distancia que usted quisiera presenta exactamente la misma modificación. Había una transferencia de información independientemente del espacio y del tiempo.

Esto nos explica una cosa muy importante de las experiencias cercanas a la muerte, ¿cuál es? que un enfermo que lo tenemos muerto y a mí me ha pasado con mis pacientes que lo tengo muerto que estoy reanimando, intentando recuperarlo con el desfibrilador, ventilándolo mecánicamente, administrando medicamentos, fármacos, sangre, etc., que lo tengo allí muerto es capaz de contarme en aquellos momentos lo que está pasando a distancia. A mí me contaron lo que estaba pasando en el servicio de urgencias a distancia y hay casos en la biografía mundial curiosos que un enfermo que estaban reanimando en Estados Unidos contó exactamente que pasaban las antípodas en Australia con toda clase detalles es decir, que para poderlo hacer de alguna manera hubo una situación visual que lo pudo detectar allí porque lo explico esto se explica con esta transferencia de información independientemente del espacio y del tiempo demostrado científicamente.

 Y el último principio importante es que los parámetros que usamos con el método científico, algunos de ellos cambian totalmente; por ejemplo, el tiempo con el método científico es lineal, hay pasado presente y futuro; en cambio, con la dinámica cuántica, el tiempo (de esto ya habló Einstein) pero lo demostró fundamentalmente Stephen Hopkins, hace poco fallecido, un gran físico teórico que desempeñaba el cargo de la cátedra de newton, demostró que el tiempo en dinámica cuántica no es lineal, sino que es circular, qué quiere decir el tiempo circular? quiere decir que en dinámica cuántica solo hay presente solo hay el momento actual, solo existe el ahora. En mecánica cuántica la eternidad no es ni más ni menos que la ausencia de pasado y la ausencia de futuro.

Esto nos demuestra otro de los aspectos fundamentales de las experiencias cercanas a la muerte, la experiencia cercana a la muerte con todos estos datos vemos que cuando el paciente lo tenemos clínicamente muerto, hay una energía que nosotros no podemos detectar, una energía sutil que tiene continuidad fuera del cerebro y que esta energía sutil, como energía, aparte que tiene la capacidad de la transferencia de información, como hemos dicho es eterna, es decir, que nos explica que perdura eternamente, que vive siempre el momento presente, no hay ni pasado ni futuro, esta energía después de la muerte física sale del cuerpo y perdura eternamente, es decir, que hay una continuidad de nuestra existencia independientemente del espacio y del tiempo y que perdurará siempre, demostrando que lo que apunta el método científico que la muerte física supone el fin de nuestra existencia con la física convencional es cierto, pero en el momento que aplicamos la dinámica cuántica, entonces sí que nos demuestra que hay una energía que perdura eternamente, por lo tanto continúa nuestra existencia después de la muerte física, uno entonces se plantea, si me permite comentar esto, ya hay dos físicas.

Es verdad que existen dos físicas, hay la física del método científico que es una física materialista, objetiva y causalista, tiene siempre una causa y su efecto que es la que nosotros vemos y podemos tocar de los objetos. Por otro lado, existe otra física que corresponde a la dinámica cuántica que es subjetiva, no vemos las partículas, se mueve en las probabilidades, no en la causalidad porque ahora es partícula ahora es onda y que es totalmente subjetiva no es realista, es verdad que hay dos físicas que son incompatibles es tan importante al principio esta incompatibilidad que el método científico sostuvo en un momento determinado, esto lo comentó incluso Descartes, que el método científico que se preocupa de las leyes de la naturaleza y del mundo materialista no puede explicar las actividades de la mente porque no tienen sustrato material y los mismos científicos de aquella época dijeron dejemos la mente a otras disciplinas, a la filosofía a la religión, a la metafísica.

Es decir, que el método científico establece un abismo, una separación entre ciencia y conciencia espiritualidad, entre materia y espíritu, y este abismo, esta separación la destruye, demuestra que no es cierta la mecánica cuántica, el símil que hay entre lo que dice el método científico materia espíritu lo tenemos en partícula onda; hemos dicho que nuestro cuerpo está formado de energías, pero en materia que es energía de baja frecuencia es la partícula, pero tenemos una conciencia no local que es una energía sutil que es onda pura y nuestra actividad mental pensamientos etc., la física cuántica nos dice que es energía pura, es decir, que lo que dice el método científico materia y mente nos demuestra que es cierto la dinámica cuántica con la dualidad de partícula-materia, onda-energía, pensamientos, conciencia, recuerdos, es energía, son ondas electromagnéticas; esta conciencia o supraconciencia que tenemos y que tiene continuidad después de la muerte, es energía, son ondas electromagnéticas.

Es tan cierto que la física cuántica nos elimina este abismo que había establecido el método científico entre materia y espíritu, entre ciencia y espiritualidad, que hoy día el 30% del PIB mundial se fundamenta totalmente en la física cuántica: telefonía, televisión, informática, transistores, los aparatos que hacemos servir en medicina, el escáner, la tacto-resonancia magnética, la PET, la tomografía por emisión de positrones. Todo esto se fundamenta en la mecánica cuántica; mecánica cuántica y métodos científicos son dos métodos que se complementan perfectamente y explicamos perfectamente la materia y la naturaleza las leyes naturales y explicamos perfectamente la dinámica de las partículas subatómicas, una explica de una manera y otra, y no son antagónicos sino que son lo mismo porque la mecánica cuántica nos demuestra que esto que es energía que esos elementos estructural básico puede comportarse como materia entonces sigue las leyes del método científico o como energía, como onda y sigue entonces los principios de la mecánica cuántica se complementan.

Yo cuando hablé con los físicos teóricos les dije hombre esto que dices tú que todo es energía, es un poco abstracto para entender, digo porque yo toco muy bien mi cuerpo toco la mesa y entonces él me dijo curiosamente dice, te voy a poner un ejemplo y te voy a poner el ejemplo que tú conoces, el cuerpo. Tu cuerpo está hecho por órganos, los órganos están hechos por tejidos, los tejidos están hechos por células, las células están hechas por moléculas, las moléculas están hechas por átomos y  si tú tomas estos átomos y los colocas en un acelerador de partículas que tenemos en Sant Cugat o el CERN en Suiza que son electroimanes potentísimos, circulares que aceleran de una manera extraordinaria las partículas subatómicas próximas hasta la luz, chocan entre sí y entonces llegamos a las partículas elementales los quarks, por ejemplo, qué hay detrás de los quarks? me dijo este amigo mío, fotón, qué es el fotón? luz, energía, tú eres energía.

Todo es energía, por lo tanto, no puede haber una incompatibilidad: el método científico está estudiando la energía en una situación de baja frecuencia que se manifiesta como partícula como materia y la Física Cuántica está estudiando la energía en un alto grado de vibración y entonces se comporta como onda electromagnética, pero es lo mismo todo; lo que dijo De Broglie, son los dos extremos de una misma cosa la energía y entonces me dice este amigo físico teórico, estás muy equivocado. Admito por lo que estoy viendo que estoy tremendamente equivocado. Me dice: esto que tocas sólido es vacío y pregunto: ¿cómo que es vacío? sí, todo lo sólido es vacío y dice y te lo voy a demostrar: tu cuerpo, por ejemplo, está hecho de átomos, imagínate por un momento que uno de tus átomos, su núcleo tuviera el tamaño de una pelota de golf y la pones en el centro del campo del Barça, ¿sabes dónde están girando los electrones? en la última hilera del público y mucho más lejos. Hay enormes espacios en el movimiento de las partículas subatómicas. Una onda electromagnética de alta frecuencia puede pasar perfectamente a través de estos espacios.

Esto nos explica perfectamente lo que nos dicen los pacientes de experiencias cercanas a la muerte. Un enfermo me dijo que intentó comunicarse conmigo, vino a tocarme y pasó a través mío, pasan a través de las paredes de estructuras sólidas porque son ondas, es una energía sutil que pasa a través de los espacios de las partículas subatómicas, seguro que muchos de ustedes han visto la película Ghost, allí se ve perfectamente como la energía sutil, que persiste después de la muerte física. Atraviesa perfectamente las estructuras y se ve que atraviesa las paredes, entra y sale de los del Metro, esto no nos lo puede explicar nunca el método científico, ni nos puede explicar nunca la transferencia de información como hemos dicho antes, ni nos puede explicar nunca que pase a través de una estructura sólida, es decir, que algo pase a través de una pared, en cambio sí que lo explica perfectamente la dinámica cuántica porque está en un estado de onda de energía de alta frecuencia y en estos momentos puede pasar a través de las partículas, es decir, todos los sólidos están vacíos.

Según la Física Cuántica, ¿qué es Dios? o qué es Dios para usted?

Qué buena pregunta. Nosotros estamos perfectamente unidos a todo el universo, estamos amorosamente unidos al universo, todo el universo está interconectado, somos polvo de estrellas. ¿Cuándo se originó el universo? Hace 13.700 millones de años se originó el universo. Hay dos grandes teorías para explicarlo, hay varias teorías, pero las dos fundamentales son la Creacionista y la que se originó, la Materialista, por el azar y después en la aparición de la vida, la evolución las teorías Darwiniana y del Neodarwinismo; actualmente, la más aceptada es la Creacionista citada en El Antiguo Testamento en el Génesis. ¿Qué quiere decir esto? qué hace 13.700 millones de años hubo en un punto una concentración de energía enorme y esta energía en lo que definimos como Big Bang, una explosión, se colapsó es decir, se transformó la energía en materia, allí se originaron las galaxias las materias, pero como ya se ha dicho, para que se produzca el colapso de energía a materia, qué se necesita? una conciencia inteligente, una energía cuántica universal, una inteligencia primera, una conciencia primera, tuvo que haber una inteligencia primera que colapsara la energía que condiciona en aquel momento el Big Bang que pasaron aquel momento del universo a materia.

Después, en tiempos cortísimos esto se hace con el tiempo de plan, tiempo de plan son tiempos fuera de nuestra concepción intelectiva divide el segundo en 10 elevada menos 43. En estos tiempos tan pequeños hubo primero una inflación, es decir, una extensión enorme después de la gran explosión y después el universo se va expandiendo, actualmente está en expansión, esto lo demostró Edwin Hubble. Hubble, ¿cómo lo hizo? esto lo hizo con un telescopio en California en la década 1950, pudo comprobar que las galaxias se están separando y la velocidad de separación es tanto más intensa cuanto más lejana está la galaxia, si usted tira marcha atrás, hay una coincidencia exacta; todos se unen en un punto que fue el que correspondió al momento del Big Bang, es decir, que por la teoría creacionista hemos de aceptar la existencia de una energía primera.

Por otra parte, a Einstein le preguntaban muchas veces usted cree en Dios y la contestación para mí es maravillosa, dice yo no creo en el Dios este que nos han pintado un Dios que es un personaje con barba, un juez que castiga, yo creo en un universo maravilloso, en un universo perfecto, en un universo que sigue unas leyes, piense que, si solo una de las cuatro fuerzas la fuerza de la gravedad cambiará un poquito, habría un cataclismo inmenso en el universo. Entonces, si hay esta perfección en el universo es porque sigue unas leyes y siempre que se sigue unas leyes hay una inteligencia superior que las ha puesto, una ley no aparece por el azar, el azar, como dijo Einstein es la forma en que la energía primera trabaja de manera primera en el anonimato, no se pone de manifiesto, es decir que tenemos unas ciertas explicaciones que nos evidencian que hay una inteligencia primera una causa primera que es el principio de todas las religiones cada uno le llama su manera, unos le llaman OTAO en filosofías orientales, otros le llaman Jehová nosotros, le llamamos Dios otros, le llaman Alá, pero hay una causa primera y esta conciencia nuestra que perdura que es la supraconciencia, que está por encima la conciencia mental o neuronal, es holística respecto a la energía primera.

Holística es un término muy interesante, es un término que deriva del concepto matemático fractal; el fractal es un término nuevo matemático que describió Mandelbrot, un matemático de la Universidad de Yale de Estados Unidos. La palabra fractal deriva de partes, de fracciones; un fractal se puede obtener con luz y sobre todo con rayos láser que se dividen en dos y entonces se crean se origina. Un fractal es un todo, lo que llamamos el holograma total formado por múltiples partes con la particularidad de que cada una de las partes tiene la estructura y las propiedades del todo. Esta conciencia nuestra que perdura eternamente es holística respecto a la energía primera a lo que llamamos Dios.

¿Qué propiedades tiene la Energía Primera? Tres: primera, omnipresencia, la eternidad y ya lo hemos dicho antes por el tiempo en la dinámica cuántica, otra vez confirmamos que está conciencia nuestra, esta energía sutil que perdura después de la muerte es eterna; segunda, omnisciente, lo sabe todo. ¿Qué prueba tenemos? la intuición; después podemos hablar de la intuición. La intuición sin razonar siempre nos dice la verdad, nunca nos engaña porque es nuestra conciencia no local que nos está hablando, que es omnisciente, tiene las propiedades de la energía; y en tercer lugar, es omnipotente, lo puede todo, es decir, esta conciencia nuestra que perdura eternamente la supraconciencia o la conciencia no local que tiene continuidad fuera del cerebro es omnisciente, omnipresente y omnipotente, dura siempre; otra vez, manifestamos que perdura después de la muerte física, o sea que existe Dios. 

Aparte de esto, hay un trabajo muy importante de hace un par de años que fue incluso motivo de la última página de La Vanguardia que lo comento de un gran físico teórico, uno de los mejores actuales que es Michio Kaku un catedrático de física teórica de la Universidad de Nueva York. Hace dos años hace un trabajo que dijo que teóricamente podemos demostrar la existencia de Dios es decir de la existencia de una energía primera y lo demostró de la siguiente manera: trabajó durante años con unas partículas subatómicas en un acelerador de partículas que se llamaban los llamaban taquiones, los acelera a una velocidad tremenda próxima a la velocidad de la luz, entonces pudo comprobar que cuando una partícula se mueve a una velocidad próxima a la luz, no puede estar influenciada por ninguna fuerza externa se comporta según su esencia y pudo comprobar que estas partículas en su esencia tenían un orden perfecto. Siempre vamos a lo mismo, si hay un orden perfecto, es que sigue unas leyes y si sigue unas leyes alguien las ha puesto; hay una inteligencia primera que ha puesto unas leyes que afectan a todo el universo, a toda la energía, a todas las partículas y en qué medida esta energía primera en qué medida tenemos esta energía primera dentro de nosotros.

¿Somos dioses?

Nosotros tenemos en la filosofía oriental, esto lo expresan de una manera muy clara, dicen esta energía primera que ellos lo llaman supraconciencia porque está por encima la conciencia neuronal o cerebral o también se llama conciencia no local porque sale fuera del cerebro y continúa después de la muerte del cerebro. En Física, en texto en la filosofía oriental hace siglos antes de Cristo ya lo expresaron de la siguiente manera: es la expresión finita del infinito. El infinito, la energía primera, se manifiesta en cada uno de nosotros. Víctor Hugo también dijo lo siguiente: esta conciencia nuestra que perdura después de la muerte es la presencia de Dios en nosotros mismos. Para los católicos, los que creen en Dios, en Jesús, cuántas veces que miren el Evangelio quizá no, no lo interpretamos lo que está diciendo, cuántas veces dijo Jesús “sois hijos de Dios” hijos quiere decir que llevamos los genes y cuántas veces dijo “estáis hecho a imagen y semejanza” de haba del padre, de la energía primera, estamos hecho a su imagen y semejanza, somos energía primera, esta energía primera nosotros no la podemos detectar con nuestros órganos sensitivos y sensoriales porque esa energía, de una frecuencia determinada, nuestros órganos sensitivos y sensoriales en nuestra dimensión humana que nos movemos tridimensionalmente en tres dimensiones, pensemos que hay hasta 12 dimensiones que no las podemos captar, por ejemplo un sonido es una energía vibratoria sonora que lo capta nuestro órgano sensorial nuestros oídos lo llevan al cerebro y el cerebro interpreta esta frecuencia de la onda electromagnética en un sonido agudo crónico.

Nuestros órganos sensoriales del oído pueden captar frecuencias sonoras de 20 a 20.000 Hertz, no más ni por arriba ni por abajo, pues esta energía sutil, que es nuestra conciencia, no local es de una frecuencia que ningún órgano sensitivo y sensorial nuestro la puede captar, pero tenemos pruebas de su presencia, le voy a citar algunas, por ejemplo, la intuición, ¿qué es la intuición? Nosotros ante un problema, empleamos nuestra actividad interactiva y racional esta actividad es una actividad neuronal del cerebro concretamente es la zona prefrontal lóbulo frontal la parte anterior, la zona prefrontal es donde tenemos las actividades humanas más elevadas, la actividad interactiva racional y el libre, albedrío, razonamos y decimos este problema lo podemos resolver de esta manera con estas más inconvenientes de esta otra manera o de esta otra manera y no llegamos a una conclusión y un día sin razonar decimos esto hay que hacerlo así, esta es la manera y no nos equivocamos, cuanto más espiritual es la persona, cuanto más conscientes de su auténtica esencia, de su conciencia, no local más a flor de piel la tiene más. Se manifiesta más intuitiva es nos dice siempre la verdad la intuición porque es expresión de nuestra conciencia no local, otra manifestación, la creatividad que es crear es original del nada. Esto solo lo puede hacer nuestra conciencia no local, ¿qué es la obra de arte? la obra de arte es la expresión en un momento dado de nuestra conciencia no local y esta expresión se manifiesta a través de un lenguaje artístico, la pintura, la escritura la música, la arquitectura, la que usted quiera, es decir, que toda obra de arte es única e irrepetible porque es la expresión de la conciencia no local de una persona, del artista que es única y repetible, cada conciencia es única y repetible.

Miren si esto es importante, que tenemos pruebas que le preguntaban a Beethoven cómo es que usted es capaz de escribir una Novena Sinfonía, una obra maestra maravillosa, la Novena Sinfonía de Beethoven y él contestó, “yo no me la inventé, yo copiaba lo que estaba escrito aquí” era su conciencia no local que se lo dijo. Apol Goen gran pintor, le decían cómo es que usted pinta estos cuadros tan maravillosos, dice yo para concebir y pintar un cuadro tengo que cerrar los ojos y está aquí dentro, yo lo tengo aquí dentro y entonces yo lo copio, es decir, la creatividad sólo es expresión de la conciencia no local por esto las máquinas por más que intenten nunca podrán crear. Podrán manipular algoritmos programas cosas que nosotros le introducimos, métodos para que trabajen y calculen y lo harán mejor y más rápido que nosotros, pero nunca crearán ellos, no pueden crear, esto solo hace la conciencia inteligente. Otra prueba de nuestra conciencia no local o supraconciencia: todas las manifestaciones trascendentes tales como experiencias cercanas a la muerte, experiencias del moribundo, tengo experiencias son más frecuentes de lo que se cree; en el momento de la muerte final es un momento sin dolor, es un momento de la actitud, de paz y de armonía y es frecuente que el individuo moribundo contacte con seres queridos ya fallecidos. Esto es más frecuente de lo que la gente cree lo que pasa que no es una cosa que en nuestra dinámica social, que impera la egomanía, todo esto no encaja mucho y no se acepta. La telepatía, la precognición, las vivencias místicas, la reencarnación; todo esto son pruebas de que nosotros tenemos una conciencia no local que perdura después de nuestra muerte.

Otra manifestación de nuestra conciencia no local: los arquetipos; citados ya por Platón, citados por Kant, el gran racionalista de la crítica de la razón pura del siglo XVII y, sobre todo, estructurados por Carl Gustav Jung, discípulo de Freud. ¿Qué es un arquetipo? Los arquetipos son unas leyes, unos principios universales que rigen nuestros pensamientos y nos dicen si realmente nuestros actos son éticos o no son éticos. La conciencia no local se rige siempre por una dinámica vital positiva: por los arquetipos, ¿qué arquetipos? lo sabemos: altruismo, empatía, bondad, justicia, amor: lo que más citan los enfermos que tienen experiencias cercanas a la muerte. Como decía Einstein, la energía más potente que hay en el universo es el amor. El ego que es la expresión de nuestra individualidad, de nuestra identidad, en el método científico que es materialista externo, se mueve con dinámicas vitales negativas, lo vemos con la guerra de Ucrania, es pura egomanía: dominar, poder, con una dinámica destruir, matar a gente inocente, a las barbaridades que están haciendo.

Nuestra conciencia no local se mueve en los arquetipos en dinámicas positivas, amor, altruismo, empatía, esto es otra expresión clarísima, lo decía Kant: hay dos cosas que son maravillosas y que me manifiestan que hay algo más; una externa, cuando miro el universo y veo esta perfección, lo mismo de siempre hay una perfección, hay unas leyes; alguien las ha puesto, estaba hablando de la energía primera y segunda, en mi interior hay algo que a mí me dice cuando hago una cosa bien hecha o mal hecha; tengo una sensación de armonía y de paz, cuando hago una cosa bien hecha, una sensación de amargura de falta de equilibrio emocional cuando hago una barbaridad, quién me dice esto? es la conciencia no local que se mueve en arquetipos y cuando vas contra de un arquetipo, ella te lo está diciendo: vas contra los principios de tu auténtica esencia, de tu conciencia, no local que perdura eternamente. El libre albedrío es otra manifestación. Mientras estemos dominados por el ego somos esclavos de unos hábitos, de unas normas, de un egoísmo, de los cuatro poderes que tiene el ego que es la ignorancia, es el egoísmo, es la afección a lo material y es el miedo en su máxima expresión con el miedo a la muerte; en cambio, en estos momentos dominados por el ego nunca podremos ser libres. Siempre actuaremos con egoísmo, con intención de tener poder, dominio y riqueza; en cambio, cuando actuamos con nuestra conciencia no local es cuando somos realmente libres porque no actuamos según estos principios, sino que actuamos con altruismo, con empatía, conscientes de que formamos parte de todo, que estamos hermanados con todo, entonces somos realmente libres.

Estos son pruebas indirectas de la realidad nuestra existencial que somos cuerpo que es energía colapsada de baja frecuencia tridimensional. Somos mente pensamientos, conciencia neuronal, recuerdos, memoria, que es energía de alta frecuencia ondas electro y después somos supraconciencia que se está conciencia, no local que perdura sobre conciencia que es energía ondas de altísima frecuencia que no podemos detectar, pero si queremos manifestaciones de ellas en todos estos datos que me he comentado.

¿Podemos crear nuestra realidad?

Cuántas cosas por comentar me fascina mucho el tema de la egomanía que rige este mundo, me interesa también mucho el tema de la de que somos cocreadores con el universo esto significa, por ejemplo, que somos capaces de crear nuestra realidad, que somos responsables y no víctimas de nuestra vida.

Totalmente. Somos responsables de lo que vemos, el mundo es una ilusión, el mundo es un sueño o como decía Calderón de la Barca, según nuestro estado anímico, que esté dominado por nuestra supraconciencia o por el ego, nosotros interpretaremos, colapsaremos la energía de una manera o de otra. Por ejemplo, una persona tremendamente espiritual, una persona que haya tenido, por ejemplo, una experiencia cercana a la muerte. Esto es un tema interesante el impacto que condiciona las experiencias cercanas a la muerte sobre la psicología de la persona estas personas tienen mucho más a flor de piel la conciencia no local, la han vivido, han visto su realidad existencial. Estas personas tienen una visión del mundo completamente distinta, cocrean el universo con una dinámica completamente distinta lo que crea realmente nuestro mundo es nuestra conciencia y según la impregnación que tenga esta conciencia, entonces creamos un mundo, una ilusión, un Maya con unas características u otras, me imagino que el amigo este bueno, amigo este enemigo nuestro Putin un hombre tremendamente con una gran egomanía seguro que tiene una visión egótica a más no poder del mundo, la ilusión el Maya que se está creando, él quiere poder dominio riqueza y le importa lo que sea destruir todo lo que sea necesario para conseguir estos fines.

En cambio, una persona que esté dominada o que conozca su conciencia no local creará una ilusión, un Maya a su alrededor que será de altruismo, de bondad, de amor, será incapaz de hacer algo dañino. Es decir, que esta cocreación que nosotros hacemos gracias a nuestra conciencia no local depende fundamentalmente de si nuestra personalidad está muy dominada por el ego materialista y egoísta o está ya muy evolucionada nuestra vida y aflora continuamente nuestra conciencia no local que se rige por los arquetipos. Esto lo expresa muy bien, Teilhard de Chardin, un gran jesuita, un hombre muy avanzado en su época que decía que nuestra vida es ni más ni menos que una evolución desde el punto alfa al Punto omega. En el punto alfa estamos llenos de impurezas y esta vida sirve para ir eliminando impurezas hasta llegar al punto omega donde hemos eliminado todas las impurezas. Es lo que en filosofía oriental dirían la iluminación, la budeidad y nosotros lo llamamos la santidad, un santo es una persona que ha eliminado sus impurezas, su materialismo, tiene su ego que controla necesitamos el ego para vivir en una dimensión pero debe ser un ego controlado el Santo es la persona que tiene su ego pero se rige en los principios fundamental en su dinámica vital por su conciencia no local y entonces uno se pregunta si realmente nuestra realidad existencial se localiza o está en nuestra conciencia no local, en esta conciencia que tiene continuidad fuera de la supraconciencia según la filosofía oriental, cómo podemos nosotros contactar con ella, cómo podemos controlar nuestro ego y que aflore en nuestra vida esta conciencia no local, esta es la finalidad como dice Teilhard de Chardin de ser de nuestra dinámica vital, de nuestra vida tridimensional.

Pues, hay cuatro formas para que aflore; una es en las experiencias cercanas a la muerte, no aconsejo que nadie tenga un diagnóstico de muerte clínica, pero quien ha tenido la suerte de tener esta vivencia es una forma de adquirir conciencia de su realidad existencial, esto es un método demostrado por lo que hemos comentado hasta ahora, una segunda forma es la meditación, ¿qué es la meditación? hay muchos métodos de meditación; en sí, es un método, es una técnica para llegar a conseguir algo. Lo que pretende la meditación es situarnos en el momento presente, en el ahora, en el momento actual, donde se manifiesta lo que hemos dicho antes, la conciencia no local. El ego se manifiesta en el pasado y en el futuro, el ego es enemigo del presente. Si usted se coloca en el presente inhibe al ego, el ego está en el pasado, el pasado desencadena sentimientos de culpabilidad, no he hecho esto, no he hecho aquello bien hecho y el futuro de incerteza y de angustia, conseguiré estos objetivos que yo me he puesto, en cambio en el momento presente usted solo tiene presencia, solo tiene vida, está contactando con su realidad existencial, entonces esto lo que pretende, cómo lo consigue esto la meditación, pues cerrando las puertas que nos comunican con el exterior.

Nosotros tenemos aproximadamente una media de 60.000 estímulos que nos bombardean cada día a través de nuestros órganos sensitivos y sensoriales, entran y los tiene que gestionar el cerebro si usted cierra todos los órganos sensitivos y sensoriales el bombardeo lo reduce de una manera importante. De todos los estímulos piensen que los visuales son los más importantes; más del 80% de estímulos nos entran por la vista, entonces por esto se aconseja cerrar los ojos, que no haya mucha luz que no haya ruidos, es decir, todo esto nos ayuda a situarnos en el momento presente para evitar estímulos, entonces hay una serie de técnicas: empleando mantras, empleando respiración profunda, para cada técnica hay que buscar una persona que sepa, un maestro y que nos enseña un método. Entonces, lo que consigue primero es cuando se sitúa en el momento presente pierde la conciencia del cuerpo, pierde totalmente su conciencia del cuerpo, después nota una sensación de armonía, de paz, de gozo y finalmente, no siempre se llega, una sensación de abertura, una sensación de que usted forma parte de todo el universo, una sensación de que se siente hermanado con todo, usted no mira las cosas, sino que las ve no mira una rosa, mira la esencia de la rosa que es una maravilla, no mira a una persona como una persona con la que tiene que competir, mira a un hermano, una persona que es igual que usted, tiene una conciencia igual que usted, nunca será capaz en estos momentos de perjudicarla, es decir, se siente hermanado, una sensación de expansión con una sensación de paz y de armonía, está contactando con su conciencia no local. Lógicamente, la gente muy evolucionada con gran experiencia entonces puede dar un paso más que es el desdoblado, desdoblarse, es decir, hacer viajes astrales esto ya hay que tener una gran experiencia una gran capacidad de meditación por esto es el método más aconsejable para llegar a contactar con nuestra conciencia no local.

El tercer método es las grandes crisis, es frecuente las personas con tienen crisis existenciales profundas, pensando incluso en el suicidio por causas distintas, las que sean, de tipo personal, laboral, familiar, lo que sea, son personas que desestructuran su andamio psicológico, que muchas veces es de autoengaño, por esto les pasa la crisis y se quedan sin nada. En aquellos momentos, a veces aflora la conciencia no local porque el ego está en aquel momento desestructurado. El cuarto y último método que es adoptando el camino que nos aconseja la conciencia no local: una vida en la que impera el altruismo, la empatía, la bondad, el amor, dedicarse a los demás y leer mucho; luchar contra la ignorancia, leer realmente lo que somos, hay mucha bibliografía, muchos libros de autoayuda que explican perfectamente. Estos son los cuatro métodos para llegar a contactar con nuestra conciencia no local.

¿Por qué enferma el ser humano?

Actualmente, por los conocimientos que tenemos podemos decir que más del 90% de las enfermedades que sufre el ser humano, enfermedades graves y no graves son consecuencia de la mente. Hoy sabemos y conocemos el mecanismo: determinadas situaciones mentales condicionan una situación biológica y bioquímica tremendamente lesiva sobre el organismo que termina provocando enfermedades. Hoy sabemos que una situación de estrés, una agresión externa del tipo que sea física, bacteriana, traumática, etcétera, nuestro organismo se prepara para afrontar esta agresión y nos preparamos para hacer dos cosas o huimos corriendo o luchamos, para poder hacer esto hemos de preparar nuestro corazón, hemos de preparar nuestra respiración, hemos de preparar nuestros músculos y todo esto se consigue gracias a la acción del hipotálamo, una parte del cerebro que estimula la hipófisis y la hipófisis estimula sobre todo a través del ACTH la hormona adrenocorticótropa, la suprarrenales y la suprarrenales empiezan a liberar catecolaminas, adrenalina, noradrenalina y cortisol; todo esto es lo que prepara el organismo, es la respuesta neuroendocrina y también se ponen en marcha los nervios de la vida vegetativa, que nos preparan, parasimpático en los frenos, simpático nos prepara. Todo esto nos prepara el organismo y entonces nosotros nos afrontamos de una manera más ventajosa para poder vencer el obstáculo.

Esto supone un consumo del organismo tremendo de energía, agota el organismo, por esto estas hormonas son rápidamente metabolizadas y eliminadas. Este estrés puede ser externo, pero también puede ser interno, puede estar provocado por un pensamiento estresante repetido condicionando una secreción continuada de estas hormonas. Estamos continuamente en respuesta neuroendocrina al estrés. Hoy nuestra sociedad vive continuamente un estrés tremendo; vivimos en un estrés ahora, por ejemplo, con la guerra misma de Ucrania el personaje este de Rusia ha dicho que si es preciso empleará la bomba atómica, en el fondo, a mí mucha gente me ha comentado todo mundo ya tiene una angustia pensando si este tipo tiene una bomba atómica, que se armará un lío tremendo, podemos cargarnos la civilización, es decir que tenemos el trabajo, la dinámica de una sociedad, la circulación, es decir, tenemos una continua situación de estrés sobre nuestro organismo. La prueba es que los antidepresivos, los fármacos que hoy día se prescriben más para intentar compensar esta situación de estrés, ¿qué hacen estas hormonas si continuamente están persistente en nuestro organismo y lo van agrediendo continuamente? actúan sobre el corazón provocando espasmos de las coronarias, trastornos del ritmo al tener la respiración, alteran el metabolismo, sobre todo el metabolismo de los hidratos de carbono, predisponen a la diabetes o descompensan la diabetes, alteran el tubo digestivo, la digestión; a nivel cerebral provocan, insomnio, angustia, dificultad de la concentración, pérdida de memoria y todo esto condiciona una cosa fundamental, es una operación de nuestro sistema inmunológico, es decir nuestro sistema de defensa tanto el celular como el humoral, moral, anticuerpos, celular, las células que fagocitan a las partículas o los microbios se inhiben, perdemos nuestra capacidad defensiva y esto nos predispone, entonces las personas que en continuo estrés es mucho más frecuente que tengan trastornos del corazón predispuestos al infarto de miocardio, el infarto cerebral, a la angina de pecho, trastornos digestivos, enfermedades autoinmunes por caída del sistema inmunológico, predispuestos a las infecciones enfermedades autoinmunes y al cáncer; es decir, que nos predispone a todas estas enfermedades y fíjense que he nombrado las enfermedades más frecuentes: enfermedades vasculares infartos de miocardio cerebrales, he hablado de las enfermedades autoinmunes frecuentes actualmente le habrá dado del cáncer son las enfermedades más frecuentes estas enfermedades tienen un sustrato mental de estrés.

He tratado mucho enfermo en mi profesión como cirujano mucho enfermo con cáncer de esófago de páncreas de colon de recto, por ejemplo es frecuente hace la historia y conoce estos temas y usted indaga un poco sobre la vida personal de estas personas es frecuente que si usted lo va orientando al final se lo dicen dice sí doctor y yo hace pues unos meses he vivido una situación de estrés muy importante en mi vida continuada, provocada por problemas familiares, sociales, laborales, económicos, del tipo que sea, es decir, que es muy frecuente encontrar antes, pues una situación estresante que ha condicionado esta respuesta neuroendocrina persistente que como les he dicho son tremendamente lesivos por esto y aceptamos que más del 90% de las enfermedades tiene un sustrato mental por esto enfermamos tanto porque nuestra sociedad está enferma de la mente.

Por eso mucha gente le aterra la idea de la reencarnación, dicen que aquí se sufre demasiado como para tener que volver. Para usted, ¿qué es la reencarnación? ¿Cuál es su ciclo?

La reencarnación es un concepto ya en filosofía oriental de Upanishads, es decir, del siglo sexto quinto y sexto antes de Cristo incluso la religión católica lo aceptaba hasta el año 400 o 500 que en un concilio entonces llegaron a la conclusión de negarlo, pero la reencarnación es una realidad clarísima que existe. Hoy tenemos métodos objetivos para poderlo demostrar, por ejemplo, los que dudan de la reencarnación yo les aconsejo dos cosas fundamentales, una de ellas, por ejemplo, que lean el trabajo de Stevenson. Ian Stevenson, un investigador que se motivó mucho por este tema, investigó miles de casos, dos o tres mil casos, incluso entonces él destaca unos casos muy especiales sobre todo en niños porque están menos materializados. Él encontró niños, que pedían ir a un país que ni habían estudiado nunca y al llegar al país tuvieron una santísima sorpresa de que conocían lugares y conocieron a gente y sorpresas tan extraordinarias que sin haber estudiado nunca y conocerlo se pusieron a hablar el idioma de aquel país.

Otro método es la hipnosis profunda, con hipnosis profunda usted puede conseguir situaciones retrógradas que le explican vidas anteriores. Aparte de esto, hay médiums, los médiums hay que reconocer que son personas que tienen una capacidad de contactar con energías sutiles, ni más ni menos que esto y entonces hay una cosa que es muy lógica, la energía primera se mueve en el altruismo, la empatía, la bondad y sobre todo el amor, usted cree que tenemos nosotros las mismas posibilidades de evolucionar como dice Tate Hardy Sargent, eliminando nuestras impurezas y llegar a un punto mega en una sola vida. Nosotros que una persona pobrecita que vive en el centro de África que no tiene nada, sería justo esto si son personas iguales tiene su conciencia igual que yo y yo tengo muchos medios. Él no tiene nada, yo puedo leer estudiar hablar con personas que me ayuden y él no tiene a nadie. Esto es justo, no esto no es justo, no sería justo que la energía primera hiciera esto con su propia energía primera porque conciencia es energía primera.

Entonces, según las necesidades evolutivas, para llegar al punto omega de Tate Hardy de Sargent, uno mismo, su propia conciencia, elige un tipo de dimensión humana tridimensional que precisa para su evolución, esto quiere decir que usted igual ahora es una gran periodista pero en su próxima vida usted igual nace en el centro del África, con una miseria tremenda para limpiar y eliminar unas determinadas impurezas, es decir, que esto está objetivamente demostrado, la realidad de la reencarnación y desde el punto de vista filosófico no es justo que en una sola vida aparte de esto esta gente los que tienen experiencias cercanas a la muerte piense que ellos dicen que no quieren volver que allí se está muchísimo mejor que aquí entonces se enfadan a mí me han dicho que yo les he hecho una mala pasada reanimando. He hecho lo que tenía que hacer y hemos dicho que no hay casualidad, todo tiene su causa.

Cada uno tiene su obligación de hacer, pero ellos vuelven aquí y dicen bueno aquí, ¿por qué? porque no han terminado su evolución se nos dicen allí, se lo dicen en contra su voluntad, es decir, que no hemos de tener miedo a la muerte, porque allí se está mejor, tenemos pruebas para definir y demostrar objetivamente que nuestra vida física es una cosa tan cortita nuestra vida, nos pensamos que es la gran cosa y venimos sin nada y nos vamos sin nada venimos para evolucionar un tiempo y obtener esta limpieza de impurezas y volvemos otra vez a una situación mejor y vendremos tantas veces hasta que lleguemos al Punto Omega, esto lo tenemos y no tenemos que tener miedo con la muerte. La muerte es el fin es pasar una etapa mejor quiere decir que aquella etapa ya no nos proporciona nada y nos vamos independientemente de nuestra posición responsabilidad la que sea. Lo que pasa en nuestro mundo que impera el ego tiene mucho miedo sabe ¿por qué tenemos miedo a la muerte?

Tenemos miedo a la muerte por cuatro cosas. Tenemos miedo a la muerte porque el paso de la vida a la muerte es doloroso, molesto, de gran soledad, sucio a veces, todos tenemos la triste experiencia de un familiar o un amigo. Hemos visto, por ejemplo, un cáncer de páncreas y lo vemos cómo va deteriorándose de dolores y al final quedan caquécticos con piel y hueso y al final mueren, es decir, es una un paso a veces realmente molesto, esto angustia, molesta. Segundo, paso a lo desconocido, lo que usted ha dicho pasar a una situación desconocida es angustia, siempre. Cuando voy a un sitio y no sé lo que hay me angustia, siempre queremos tener la situación dominada cuando no la dominamos, no sabemos qué pasa, nos angustia. Esta angustia sabemos que es por ignorancia y la ignorancia, hemos dicho que es uno de los factores fundamentales que tiene el ego para que no salga mi conciencia, le interesa que yo continúe ignorante, porque sí tengo miedo y dependerá del ego por esto yo lo llamo el no-yo. Tercer factor, lo dejamos todo, familia, amigos y bienes materiales, por lo cual tanto hemos luchado y a veces digo, malgastado nuestra vida, venimos sin nada y nos vamos sin nada. El cuarto factor es que tenemos un instinto de conservación tremendamente potente que nos fija la vida.

Estos cuatro factores son los que nos angustian y nos condicionan este miedo a la muerte, pero sí lo racionalizamos, lo entendemos, lo comprendemos, llegará un momento que no tendrá miedo a la muerte, tendrá miedo a la molestia, yo si llego alguna vez llego a una situación como todo el mundo hay dos formas de morir la natural, que es por involución senil, que lo conocemos hoy que es un proceso bioquímico que va deteriorando progresivamente todas nuestras células hasta llegar un momento que se detiene, es una muerte dulce, se va a dormir, lo hemos encontrado muerto, se ha parado. Esto es la muerte natural y después está la muerte traumática cuando hay una causa intercurrente, un cáncer, un traumatismo etcétera, a mí no me da miedo morir yo lo que sí pediré es que si llega una situación de sufrimiento, le diré sédenme, quítenme el dolor, esto tenemos todo el derecho de pedirlo y la medicina, la sanidad tiene obligación de proporcionarlo, tiene obligación de procurar que las personas tengan una muerte honesta y tranquila, esto sí que tienen que y esto hay que legalizarlo más se ha legalizado la eutanasia, pero hay que legalizar la muerte, que sea una muerte digna para cada persona y no lo es, la gente se muere mucho en casa, sufriendo él y su entorno familiar porque no se controla bien los últimos momentos y después el duelo que es otro momento que la familia necesita un gran apoyo también psicológico.

Y cuando una persona decide acabar con su vida ¿Cuál es su postura sobre esto?

Estas personas, lo que dicen, lógicamente yo no lo he vivido. He hablado con algunos que lo han intentado, pero son personas que de una manera voluntaria rompen su evolución natural. La muerte natural es que nos morimos en el momento que aquella vida tridimensional ya no nos proporciona nada en nuestra evolución y éste lo corta voluntariamente, queda incompleto, por lo tanto, hay que volver aquí compensar con otra reencarnación. Hay una gran parte de la población que sí, que tiene mucho miedo a la muerte, pero hay personas que ni tan siquiera piensan en la muerte piensan en la vida y en el miedo que tienen a la soledad miedo a no tener propósito en la vida miedo a perder la pareja miedo miedo miedo miedo miedo miedo miedo. Estas personas están controladas totalmente por el ego; el ego, como es de origen externo, material es incompleto, temeroso, cambiante y lo que busca siempre es poder, dominio, riqueza, bienes materiales, entonces la persona que se domina por ego es el que sufre, pues no tengo techo, no tendré comida, no tengo coche, no tengo esto, es decir, se preocupa por lo material, para él su vida es precisamente satisfacer su ego; en el momento que él ve que su ego lo necesita, y lo necesitamos, pero que él no es ego, sino que es otra cosa, es algo más importante que el ego, entonces todos estos aspectos, no son fundamentales.

Ya hemos dicho que en el ego, uno de los cuatro factores o armas que tiene para camuflar nuestra conciencia era el miedo y la máxima expresión del miedo es el miedo a la muerte, en el fondo, no lo olvide, todo miedo que usted tenga, es miedo a la muerte; si usted viaja en avión y tiene miedo, en el fondo, lo que tiene miedo es que el avión caiga y usted se muera, si usted no tiene comida, en el fondo, tiene miedo de que no se muera por inanición, le falta la comida, si usted va a un sitio inseguro, tiene miedo en el fondo que no le pase algo, que lo maten, piense que los objetivos del ego son éxito, fama, belleza, riqueza, dominio, poder, la belleza es otro elemento que busca el ego siempre. Él busca su satisfacción, y su poder está en el juicio de los demás y luego lo que busca es que le diga la gente, oiga, que guapa que es usted, que bien que está, que bien vestida está, es decir, busca la aprobación de los demás. Hay una falta tremenda de amor propio, ¿verdad? Es que el amor propio se lo dará la conciencia no local.

En el momento que usted contacte con su conciencia no local, verá que usted es inmenso; el poder que tenemos es inmenso, es eterno, es omnisciente. Lo sabe todo es omnipotente, lo puede todo, entonces usted se valorará, se verá que el físico, a mí los enfermos que tienen experiencias cercanas a la muerte, una de las cosas que me dicen, yo les pregunto esto, es un tema interesante que es el cambio psicológico de estos enfermos, si quieres se lo comento rápidamente. Lo primero que tienen es que pierden miedo a la muerte, esto les pasa a todos. Lo que dicen es que ellos conocen el otro lado, dicen si yo no quería volver; morir, es pasar al otro lado a mí no me asusta, entonces usted les pregunta ¿qué sentido tiene la vida? Dice que la vida para mí es nacer y morir nacer es como ponerme un traje. Voy al sastre. Me hace un traje nuevo y salgo a la calle elegante, el niño es precioso tocarlo yo con mis años me tocó, pues ya manchas arrugas, el niño da gusto tocarlo y ver es todo bonito, pero tenemos una involución senil, que conocemos que nos vamos deteriorando hasta la muerte. El traje pasa lo mismo, se va deteriorando agujeros y al final lo tiro, es un corto tiempo. Entonces el cuerpo es una envoltura no es lo importante. Hemos de cuidarlo para procurar tener la máxima vida y con la máxima calidad posible, pero es una envoltura. Es lo que está dentro, esta energía que es nuestra auténtica identidad que es perfecta, es eterna, es perfecta, lo puede todo lo sabe todo y esto lo tenemos todos iguales, cada uno tiene la suya que es única e irrepetible, pero tiene un mismo valor es energía primera, es perfecta.

Entonces, el vivir para ellos es un periodo muy corto, entonces les preguntas ¿qué sentido tiene la vida? Dicen, la vida es maravillosa. Hay que aprovecharla al tope la vida, ¿qué es lo que nos llevamos dicen? Nos llevamos experiencias, vivencias emociones, memoria, no nos llevamos nada material. Entonces lo material es un medio para vivir, pero luego me dice que es mi finalidad en la vida me mato para tener riquezas. Esto no tiene valor lo que tengo que hacer es preguntar: ¿qué es lo que me llevo? Esto, es decir todo lo que son arquetipos que hemos dicho antes, esto es lo que hemos de procurar, es lo que ellos hacen. Otra cosa que también ellos vieron al ver su vida, lo que más les duele, es precisamente cuando han hecho actitudes negativas a otras personas, ellos se vuelven tremendamente altruistas, empáticos son incapaces de hacer ya una mala acción a una persona, es que somos todos uno que estamos interconectados que somos hermanos entonces no le sale de dentro hacer una mala jugada, en absoluto. Se vuelven muy intuitivos, son personas que tienen a flor de piel la conciencia no local, son personas que ante una situación cualquiera toma enseguida la decisión correcta y finalmente, se despierta en ellos enormemente la espiritualidad que es distinta que la religiosidad, la espiritualidad para ellos es secundaria y no tiene importancia la filiación religiosa.

La espiritualidad es esta necesidad imperiosa que tiene el ser humano de proyectar esta energía primera, está supraconciencia hacia su origen que es la conciencia primera, la energía cuántica universal y esto lo vemos en el ser humano desde el ser humano desde los seres primitivos desde el momento que tuvo capacidad intelectiva y racional el ser humano, ya vemos esta necesidad de proyectarse hacia su origen. La religión nos ayuda, pero cuidado que la religión la hacen los hombres y le ponen dogmas y a veces estos dogmas llegan a ir contra sus principios, lo vemos con lo que hacen los yihadistas actualmente, usted cree que una religión puede predicar que un coche pase por el centro de la Rambla y empiece a matar a gente inocente, esto matará herejes, por favor, esto es absurdo esto lo predica una religión. La religión católica en la época de la inquisición no quedó corta, no quedó corta, es decir que la religión puede ayudar, pero una religión lógicamente con unos dogmas controlados, por esto es importante para estas personas su dinámica vital que cambia mucho, es un impacto psicológico que tienen que les cambie su concepción existencial y que les condiciona una nueva dinámica vital, su rol vital cambia de manera importante. En Estados Unidos que les gusta mucho hacer estadísticas hubo uno Bush un trabajo publicado que pueden encontrar en la bibliografía mundial que hizo un estudio de los pacientes que habían tenido una experiencia cercana a la muerte y en que cambiaba su vida y sabe que le llamó la atención, el 75% se divorciaron, los casados, porque al cambiar su rol vital y sus principios, su concepción existencial tenían estructurada de una manera, pues falsa, con una falsa autenticidad se auto engañan la relación de la pareja y en el momento que uno descubre su auténtica realidad existencial adopta una normativa, una dinámica vital, un rol vital que choca con el otro. Hubo una mente brillante que yo la comparto mucho y dijo una frase Sócrates que vivió en el siglo V antes de Cristo que Sócrates dijo en sus parlamentos dijo una frase que repito comparto totalmente que dijo “yo no pretendo enseñar sino que lo que intento es hacer pensar” eso también lo dijo de una manera muy gráfica y muy bonita Ortega y Gasset, me parece que antes lo habíamos comentado: “el buen docente no es aquel que proporciona caudal conceptual a su auditorio, su alumnado sino que es aquel que junto al caudal conceptual despierta en su alumnado en su auditorio el espíritu crítico” yo con esto les quiero decir que lo que les he contado lo que hemos comentado aquí no se lo crean de manera dogmática, porque no tiene valores.

Tienen que razonar, yo les he abierto una puerta, razonen, piensen, mediten, experimenten, instrúyanse, saquen sus propias conclusiones, experimentarán ustedes estos conceptos que hemos comentado aquí. Esto es lo que tendrá valor, si no lo experimentan se lo creen de forma dogmática, dentro de poco tiempo lo olvidarán, no le servirá de nada, quedarán en la misma situación de egomanía como estamos la mayoría sobre todo razón, en piensen experimenten y lleguen a sus propias conclusiones, muchas gracias.

viernes, 17 de febrero de 2012

Cómo convertir la estrategia de la empresa en un proceso continuo..Excelente libro!!!


The Execution Premium: Innovación en la Gestión de la Estrategia

- Fuente: Blog de Patricio Guitart, Director General de Symnetics Argentina -

 

Para implementar la estrategia y lograr una ventaja competitiva, una organización necesita desarrollar un sistema de gestión que conecte la estrategia con la operación y contar con las capacidades necesarias para poder lograr los resultados esperados.
En su último libro, los doctores Robert Kaplan y David Norton brindan una nueva visión sobre como desarrollar un sistema de gestión integral que conecte la estrategia con los procesos operativos. The Execution Premium marca una evolución en la gestión de la estrategia que comenzó con el concepto del Balanced Scorecard hace 15 años. En esta primer nota sobre el tema comparto con ustedes los pasos para implementar el sistema de gestión estratégico y en una siguiente nota presentaré cuales son las herramientas que se pueden aplicar para cada paso.

Paso 1: Desarrollar la Estrategia.

En este trabajo, Kaplan & Norton proponen ir más allá del posicionamiento estratégico tradicional como definición de la Estrategia, teniendo en cuenta los siguientes temas:
  • En qué negocio estamos y por qué?
  • Qué desafíos debemos enfrentar?
  • Cómo podemos competir con éxito?
  • En qué segmento de mercado vamos a competir?
  • Cuál será la propuesta de valor que nos diferenciará?
  • En qué procesos debemos ser excelentes para brindar la propuesta de valor?
  • Qué competencias debemos desarrollar en las personas para implementar la estrategia?
  • Qué herramientas tecnológicas necesitamos para implementar la estrategia?

Paso 2: Traducir la Estrategia.

Traducir la Estrategia en términos operacionales de modo tal que cualquier persona en la organización entienda la estrategia, incluye lo siguiente:
  • Cómo describimos la estrategia?
  • Cómo medimos la estrategia?
  • Cuáles son las iniciativas que necesita la organización para implementar la estrategia?
  • Cómo asignamos presupuesto a las iniciativas estratégicas?
  • Quién va a liderar la implementación de la estrategia?

Paso 3: Alinear a la Organización.

Alinear todos los niveles de la organización, desde las áreas hasta las personas implica los siguientes desafíos:
  • Cómo aseguramos que las áreas corporativas están alineadas con la estrategia de la organización?
  • Cómo aseguramos que todas las Unidades de Negocio están alineadas con la estrategia de la organización?
  • Cómo aseguramos que todas las Unidades de Servicio están alineadas con la estrategia de la organización?
  • Cómo motivamos a las personas para que contribuyan en la implementación de la estrategia?

Paso 4: Planear las Operaciones.

Este paso es clave para conectar la estrategia con la operación. Plantea lo siguiente:
  • Qué mejoras de procesos son críticas para la implementación de la estrategia?
  • Cómo alineamos el forecats de ventas con los nuevos desafíos estratégicos?
  • La capacidad operativa y de recursos son suficiente para alcanzar los objetivos de crecimiento propuestos?
  • El presupuesto operativo refleja todas las inversiones operativas que debemos realizar para contar con los recursos necesarios?

Paso 5: Monitorear y Aprender

Lo más importante en la implementación de la estrategia es el aprendizaje que realiza la organización con los éxitos y los fracasos. Para ello es importante tener en cuenta lo siguiente:
  • La gestión de la operación está bajo control?
  • Se realizan reuniones de gestión operativas en todas las áreas para controlar el día a día?
  • Se realiza un seguimiento a las decisiones tomadas en las reuniones operativas?
  • La gestión de la estrategia está bajo control?
  • Se realizan reuniones de gestión estratégicas a nivel general y en las áreas para conocer cual es el resultado de la implementación de la estrategia?
  1. Se realiza un seguimiento a las decisiones tomadas en las reuniones estratégicas?

Paso 6: Testear y Adaptar la Estrategia.

La gestión de la estrategia es un proceso dinámico. Tenemos que tener en cuenta que cualquier variable del entorno puede cambiar. Por eso es importante que cada cierto período de tiempo cuestionemos a la Estrategia:
  • Necesitamos ajustar la estrategia? Por qué?
  • Que variable externa o interna nos obliga a ajustar la estrategia?
  • Necesitamos cambiar la estrategia? Por qué?
  • Que variable externa o interna nos obliga a cambiar totalmente nuestra estrategia?
Con estos 6 pasos el Sistema de Gestión “Execution Premium” propone un proceso innovador para definir, implementar y adaptar la estrategia de forma continua. En la siguiente nota analizaremos que herramientas se pueden utilizar para responder cada una de estas preguntas.